La encopresis infantil o defecación involuntaria

La incontinencia fecal es un problema mayormente relacionado con problemas emocionales

La encopresis infantil o defecación involuntaria, pese a ser más desconocida que la enuresis o incontinencia de orina, es una enfermedad, que aunque puede ser motivo de algún problema digestivo, suele estar relacionado con problemas emocionales.

Es una enfermedad poco común que afecta más a los niños que a las niñas mayores de 4 años y consiste en la incontinencia fecal, algo que puede ser provocado a propósito por el niño o no.

Causas de la encopresis infantil

Niña con papel higiénico

Los niños que sufren incontinencia fecal suelen ser niños con un tránsito estomacal cercano al estreñimiento. La caca se acumula en el colon creando una retención de heces por las que pasan otras heces liquidas que son las que evacua de forma espontánea y sin con control, algo que puede producirse tanto de día como de noche.

El problema puede tener varios orígenes como que el niño no haya recibido una educación de esfínteres adecuada o que se haya empezado demasiado pronto a educarlo en el control de esfínteres, pero en la mayoría de los casos el problema viene causado por trastornos emocionales o de conducta.

Síntomas de la encopresis infantil

No ser capaz de retener la caca hasta llegar al baño, tener estreñimiento o la evacuación de muchas heces en una sola deposición son dos de los síntomas más físicos, pero también hay que tener en cuenta si el niño mantiene sus defecaciones involuntarias en secreto en lugares inapropiados como la ropa interior.

Tratamiento de la encopresis infantil

El mejor tratamiento para el problema de incontinencia fecal en los niños es la comprensión, ya que castigando al niño por ello solo llevará a hacer el problema más grande. Además se ha de procurar crear una rutina y mediante alimentos o medicamentos prevenir el estreñimiento. Laxantes, ablandadores de heces, dieta rica en fibra o tomar vaselina liquida, son tratamiento físicos que pueden ayudar a controlar el problema, pero si esto no fuera suficiente se deberá de acudir a un médico especialista en problemas estomacales para poder encontrar la mejor solución en el caso particular de nuestro hijo.

Además también se debería tener en cuenta acudir a un psicólogo infantil para prevenir sentimientos de culpabilidad y vergüenza en el niño, así como una baja autoestima.

Diego Fernández. Redactor de Guiainfantil.com