La gastritis infantil. Causas y síntomas

Cómo afecta la gastritis o inflamación del estómago a los niños

Aunque podemos pensar que la gastritis es una dolencia de adultos, los niños también pueden padecerla y en la sociedad actual cada vez son más los casos diagnosticados de gastritis infantil. Se trata de la inflamación de la mucosa gástrica que causa un dolor intenso y repentino. Esta inflamación se puede deber a causas muy diversas, que van desde una mala alimentación hasta la toma de medicamentos o el estrés que sufre el niño.

7 causas de la gastritis en los niños

Niña en el médico

1. El estrés o la tensión emocional. En ocasiones el estrés que sufrimos los adultos se lo traspasamos a los niños. Ocurre de igual modo con la tensión emocional que en ocasiones pueden llegar a padecer los más pequeños, por las responsabilidades escolares o las situaciones familiares. En ambos casos estas situaciones pueden provocar que aumente de manera excesiva la secreción de ácido gástrico causando la gastritis.

2. Una mala alimentación de los niños y el consumo de comida excesivamente dulces, grasos, colorantes artificiales, muchas especias o picantes, también conllevan la aparición de la gastritis.

3. La gastritis también puede ser provocada por una gripe u otras enfermedades infecciosas. Si un niño consume alimentos contaminados pueden infectarse y provocar la inflamación de la mucosa gástrica.

4. La ingesta de algunos medicamentos también pueden desencadenar la aparición de gastritis en los niños.

5. Por una bacteria que se trasmite en los cubiertos o la comida por falta de higiene.

6. Si el estómago de un niño pasa demasiadas horas sin ingerir alimentos también puede provocar un aumento de la secreción del ácido gástrico provocando la inflamación del estómago. 

7. Comer demasiado rápido sin masticar bien los alimentos.

Síntomas de gastritis en los niños

Ante estos síntomas, es conveniente consultar con el pediatra para descartar una gastritis:

- El niño se queja de dolor abdominal en torno al ombligo en el caso de menores de 10 años y un poco más arriba una vez superan esta edad.

- Mal aliento o sensación de reflujo después de comer.

- El niño se niega a ingerir alimentos sobretodo por las mañanas porque le provocan dolor de estómago.

- Las heces son muy oscuras.

- Tiene náuseas o vómitos.

- Presenta una importante pérdida de peso.

Cristina González Hernando. Redactora de Guiainfantil.com