La hepatitis en los niños. Prevención y tratamiento

Cómo tratar la hepatitis infantil y qué se puede hacer para prevenirla

Estefanía EstebanRedactora de GuiaInfantil.com

Si el hígado de nuestro hijo se inflama por culpa de una infección o por un virus, decimos que ha enfermado de hepatitis. Pero existen distintos tipos de hepatitis (hepatitis A, B, C, D, E y G)  y no todas tienen el mismo tratamiento. De hecho, unas son más agresivas que otras. Lo mejor, por supuesto, es prevenir, manteniendo siempre una correcta higiene y respetando el calendario de vacunación infantil

Prevención de la hepatitis en los niños

Niño vacunándose

Es mejor prevenir que curar, y en el caso de la hepatitis, más aún. La hepatitis que más afecta a los niños es la hepatitis A. La transmite un virus que reside en las heces y se propaga de forma fecal-oral. La principal forma de prevenir este tipo de hepatitis es educando desde pequeños a los niños para que cumplan una serie de normas de higiene básicas

- Haz que entienda lo importante que es lavarse las manos antes de tocar un alimento.

- Enséñale a ir al servicio, a limpiarse de forma correcta y a lavarse las manos antes de salir del cuarto de baño.

- Si come fruta sin pelar, enséñale a lavarla bien.

Además de todas estas medidas, también existe una vacuna contra la hepatitis A en el mercado. Para prevenir la hepatitis B, también hay vacuna. Se incluye en la cartilla infantil de vacunación y sólo tienes que acudir cuando le toque a tu hijo. La vacuna de la hepatitis B se suministra en tres dosis: la primera, a los recién nacidos. La segunda dosis es a los 2 meses. La tercera y última, a los 6 meses. La hepatitis C se previene mediante una escrupulosa higiene personal. Por ejemplo, no utilizando el cepillo de dientes de otra persona infectada. Pero este tipo de hepatitis es mucho menos habitual en los niños.

Tratamiento de la hepatitis infantil

El tratamiento de esta enfermedad en los niños depende del tipo de hepatitis que tenga:

- La hepatitis A se incuba durante cerca de 28 días y la enfermedad se manifiesta durante semanas o meses. No necesita ningún tratamiento. Los síntomas remiten lentamente por sí solos. Sólo se recomienda mantener una correcta hidratación tras cada episodio de diarrea y vómitos.

- La hepatitis B puede necesitar o no tratamiento. El pediatra determinará si el niño lo necesita. Hay medicinas específicas para la hepatitis B. Algunas se administran por medio de inyecciones subcutáneas. En la mayoría de los casos, estos medicamentos no eliminan del todo la enfermedad, pero sí la mantienen 'inactiva'.

- La hepatitis C precisa tratamiento. Se combina uno oral (ribavirina) y uno por vía subcutánea  (interferón pegilado alfa). Este tratamiento puede mantenerse durante 48 semanas.