Qué causa la displasia de cadera en el bebé

Cuando el bebé sufre de displasia de cadera

Celia GuerreroT. S. Ortopedia Infantil

La displasia congénita de la cadera (DCC) o displasia del desarrollo de la cadera es una afección en que la articulación de la cadera no es normal. Algunos bebés nacen con esta malformación. En ella, la cabeza del fémur no encaja adecuadamente en la articulación, lo que puede provocar cojera y dolor más adelante.

La DCC afecta a 1 de cada 1.000 bebés. En 1 de cada 3 recién nacidos se observa una ligera inestabilidad de la cadera. Las niñas son más propensas a desarrollar displasia de la cadera. Pero, ¿qué causa esta afección? En Guiainfantil.com te lo explicamos.

¿Cómo se produce la displasia de cadera en bebés? 

Displasia de cadera en el bebé

No se conocen con exactitud sus causas. Algunos factores de riesgo pueden aumentar las posibilidades de que su niño nazca con displasia de cadera. Estos factores son:

- Antecedentes familiares.

- Bebé nacido en posición de nalgas.

- Disminución del líquido amniótico en el útero.

- Trastornos del sistema músculo-esquelético.

¿Las mochilas portabebés pueden producir displasia de cadera?

Algunas culturas colocan a los recién nacidos en unos sistemas de porteo en postura forzada con las piernas estiradas y juntas durante muchas horas al día. Se ha comprobado que en estas situaciones aumenta el riesgo de desarrollar una displasia de cadera, por lo que no se recomienda mantener las piernas de los niños en esa postura, al igual que las mochilas portabebés no ergonómicas que dejan las piernas de los bebes estiradas colgando.

No se ha visto ninguna relación entre la displasia de cadera y los actuales sistemas de mochilas portabebés ergonómicas, ya que mantienen las piernas separadas y suelen permitir una movilidad libre de las caderas (posturas en W o en rana).

¿Cómo se detecta la displasia de cadera en bebés?

La exploración física de todos los recién nacidos permite la detección precoz de la mayoría de pacientes. Un bebé con displasia puede no mostrar signos de la afección. Los signos, que pueden ser muy sutiles, varían en función de la edad del niño. El médico buscara los siguientes signos efectuando varias maniobras:

- Un “sonido hueco” durante la apertura y el cierre de las caderas.

- Incapacidad de mover el muslo hacia afuera de la cadera.

- Una pierna más corta que la otra.

- Desnivelación de los pliegues grasos del muslo alrededor de la ingle o de las nalgas.

- Cojera o caminar en punta de pié con uno de los pies, en niños más grandes.

- Una curvatura de la columna vertebral, en niños más grandes. 

El diagnóstico precoz de la luxación congénita de cadera constituye el punto fundamental para obtener una evolución satisfactoria, es decir, para obtener el desarrollo de una cadera de características normales.

El tratamiento de la displasia dependerá de la edad de su niño y de la gravedad de la displasia. Los casos leves mejoran sin tratamiento alguno después de varias semanas. Los casos más graves necesitarán tratamiento ortopédico y en los peores casos, la cirugía reductiva.

Si el diagnóstico se realiza tempranamente, el médico puede ordenar que su niño utilice un dispositivo ortésico conocido como arnés de Pavlik, que consiste en un conjunto de correas suaves que mantienen a su niño en “posición de rana” permitiendo que la articulación de la cadera se desarrolle normalmente.