Cómo solucionar la enuresis con reflexología

Consejos para padres con hijos con problemas para controlar la orina

Marta López EstrínganaReflexóloga

La enuresis o incontinencia urinaria se trata de un trastorno muy habitual en la infancia, repercute en la estabilidad psíquica del niño, en su comportamiento social, e influye en el entorno familiar. Se trata de una falta de control del esfínter de la vejiga urinaria, es decir, no se controla la orina y aparece de una forma involuntaria e inconsciente una vez pasada la edad en que debió de haberse retirado el control fisiológico normal.

La sintomatología son micciones involuntarias que normalmente se producen por la noche, pero también podrían producirse durante el día. Puede deberse a una causa de tipo orgánico o bien a una malformación congénita, pero habitualmente corresponde a una inmadurez del sistema nervioso que controla el sistema urinario y el esfínter de la vejiga.

Cómo ayudar al niño con enuresis

Niño asustado en cama por enuresis

Hay muchas terapias que han funcionado y siguen funcionando con gran éxito, la reflexología podal es una de ellas, y vosotros, como padres, sois los mejores reflexólogos que podría tener vuestro hijo. Si trabajáis los siguientes puntos reflejos al niño diariamente y adoptáis una actitud  de apoyo y optimismo ante la situación, este trastorno desaparecerá más rápido de lo que podéis imaginar. 

Puntos para tratar la enuresis con reflexología

Puntos reflexología

Trabajaréis el reflejo del Aparato Urinario (glándulas suprarrenales, riñón, uréteres, vejiga urinaria, uretra), además del reflejo de la cabeza y el plexo solar. La técnica que utilizaréis será la técnica básica del pulgar. Esta técnica se basa en estimular los puntos reflejos realizando pequeñas presiones intermitentes o de arrastre con la yema del dedo pulgar. 

Primero trabajaréis los reflejos de un pie y luego los reflejos del otro. Si utilizamos el pulgar derecho para estimular un reflejo, simultáneamente con la mano izquierda sujetaré el pie para realizar la técnica con mayor efectividad.  No siempre todos los reflejos de nuestro cuerpo están en ambos pies, pero en este caso, todos los reflejos que debemos trabajar para esta patología están tanto en el pie izquierdo como en el pie derecho, por eso es importante que trabajéis los dos

- Las glándulas suprarrenales: Están por encima de los riñones, se estimulará el reflejo realizando con el pulgar pequeños arrastres de un centímetro y medio hacia abajo.

- El riñón: Se sitúa por debajo del reflejo de las glándulas suprarrenales, se trabajará de igual forma, en la misma dirección y con la misma presión que el punto anterior.

- Los uréteres: Realizaremos arrastres en toda la zona con una presión media, siendo más intensa según vayamos llegando al final del reflejo.

- La vejiga urinaria y uretra: Tras bajar por el reflejo del uréter realizaremos pequeñas presiones en el reflejo de la vejiga.

- La cabeza: Masajearemos todos los dedos pero principalmente el dedo pulgar del pie. Es importante hacerlo sin prisas, con una presión suave, de la misma forma que tocaríamos la cabeza de nuestro niño si quisiéramos relajarle.

- El plexo solar: Colocaremos la punta de la yema del dedo pulgar en la zona refleja y sin levantar el dedo, lo haremos rotar en dirección contraria a las agujas del reloj. Esto lo haremos durante aproximadamente un minuto.

Recomiendo realizarlo de 15 a 20 minutos diarios hasta empezar a ver cambios. Suelen ser mejores los resultados cuando el niño conoce de primera mano que se le está ayudando para solucionar este trastorno que le incomoda tanto y le provoca vergüenza. Tratad el tema con mucho cariño y con un gran apoyo incondicional, esto es una pieza clave para conseguir el éxito.