Problemas comunes de espalda en los niños

Trastornos y lesiones de espalda en la infancia

Celia GuerreroT. S. Ortopedia Infantil

El dolor de espalda en los niños puede localizarse a nivel cervical, torácico o lumbar, en ocasiones irradia hacia los hombros y las nalgas y sólo en raras ocasiones se irradia hacia las extremidades.

En la gran mayoría de los casos, digamos un 90%, no somos capaces de identificar una patología concreta que provoque el dolor, es entonces cuando hablamos de dolor inespecífico. Sin embargo, en algunos casos sí encontramos patologías o enfermedades que producen el dolor: hablamos entonces de dolor específico u orgánico. En Guiainfantil.com te contamos qué lesiones causan dolor de espalda en los niños y son las más comunes.

Lesiones comunes de espalda en los niños

Lesiones comunes de espalda en niños

1. Espondilolistesis: defecto de unión entre la parte anterior y la posterior de la última vértebra pegada al sacro. Provoca un dolor de tipo mecánico, es decir, relacionado con la actividad física y mejora en reposo. La simple unión o fusión de estas vértebras se denomina Espondilitis Anquilosante, que cuando existe un desplazamiento entre ellas, recibe el nombre de espondilolistesis.

2. Cifosis Sheuermann: Es una flexión exagerada de la columna hacia delante. La columna torácica presenta una flexión hacia delante normal de hasta 40º, por lo que en estos casos la cifosis es considerada fisiológica. Una columna vertebral normal observada desde atrás se ve derecha. Sin embargo, una columna vertebral afectada por cifosis presenta cierta curvatura hacia delante (más de 40º) en las vértebras de la parte superior de la espalda, semejante a una joroba. Se produce por un trastorno en la osificación de las vértebras. 

3. Lordosis: es lo contrario a la cifosis. Se trata de una flexión de la columna hacia atrás, que puede corresponder a la postura normal en la columna cervical y lumbar para compensar la cifosis torácica, pero que también puede tratarse de una situación anormal cuando es muy pronunciada. La exageración de la curvatura lordótica hace que las nalgas parezcan más prominentes. Un niño que presenta una lordosis marcada, cuando está acostado sobre su espalda en una superficie dura, muestra un espacio entre la parte baja de la espalda y la superficie en la que se encuentra recostado. Si la curva lordótica es flexible, es decir, que vuelve a su forma normal cuando el niño se inclina hacia adelante, es un signo de importancia médica mínima; pero si la curva es fija, se debe realizar una evaluación médica.

4. Escoliosis: proviene de una palabra griega que significa «torcido» y es un trastorno que hace que la columna vertebral se curve hacia los lados y generalmente roten las vértebras. Usualmente, no produce dolor. Si junto a la escoliosis se presenta algún dolor en la espalda, quiere decir que también hay una enfermedad en la columna o en los nervios, y se debe descartar una causa inflamatoria o tumoral. La escoliosis generalmente comienza cuando el niño está entre los 8 y los 10 años de edad, pero sólo es notoria cuando llega a la adolescencia. Es más común en las niñas adolescentes. Debemos diferenciar lo que es una escoliosis verdadera o estructural de lo que es una actitud escoliótica o escoliosis funcional. 

Otras causas de dolor de espalda de tipo orgánico son las infecciones, los tumores, la hernia discal, los trastornos reumáticos o los traumatismos. Aunque su incidencia es muy baja debemos tenerlas en cuenta para corregirlas o combatirlas con prontitud. No debemos olvidar que la prevención es la clave para estos tipos de problemas.

En conclusión, las desviaciones de la columna vertebral son frecuentes en la población infantil y en la mayoría de casos, suelen corresponder a un síntoma banal.

Ante un niño con dolor de espalda que se mantenga más de un día o que repita sin causa traumática conocida es recomendable que acuda al pediatra. El médico valorará si se trata de un dolor inespecífico o si se padece un dolor de espalda orgánico y le orientará sobre el tratamiento.

En el caso de dolor inespecífico recomendamos evitar el reposo, intentar hacer una vida lo más normal posible y aliviar la clínica con medicación. En el caso de dolor orgánico, el tratamiento dependerá de la patología concreta y corre a cargo del especialista en ortopedia infantil.