Antisépticos para curar las heridas de los niños

Tipos de antisépticos y consejos para usarlos en la infancia

Vivimos rodeados de gérmenes, aunque la mayor parte de ellos están controlados por los sistemas de defensa que existen en la piel y en las mucosas, pero cuando se produce una herida o un corte en la piel y ésta se abre, los gérmenes pueden introducirse en el cuerpo humano y ocasionar una infección. 

Para evitarlo, es imprescindible usar un antiséptico que impida su paso y reduzca la posibilidad de causar una enfermedad. El producto debe aplicarse en los costados del corte de la piel y no directamente en la incisión, sin olvidar que lo mejor es permitir que la lesión se ventile para que cicatrice y, de esta manera, se impida un nuevo ataque.

Tipos de antisépticos para niños y adultos

Antisépticos para las heridas de los niños

Todos los antisépticos no son iguales ni tienen la misma efectividad. Cada uno de ellos tiene unas propiedades y sus mecanismos de acción están muy diferenciados:

1. Clorhexidina: es eficaz contra bacterias Gram + y Gram -, esporas, hongos y virus. Es activo frente a materia orgánica como pus, exudado o sangre, no tiene contraindicaciones y no es tóxico. Se puede utilizar en embarazadas, neonatos (para la curación del cordón umbilical), lactantes y niños porque no se absorbe y, por tanto, carece de reacciones sistémicas.

2. Alcohol 70%: es eficaz contra bacterias Gram + y Gram -, y virus como Sida y citomegalovirus. Su actividad se inicia a los 2 minutos y su efecto residual es nulo. Es inactivo frente a materia orgánica como pus, exudado o sangre, está contraindicado en heridas abiertas, produce dolor local en los tejidos, puede resultar irritante y, en cuanto a seguridad, es un producto inflamable.

3. Yodo: la povidona yodada 10% es eficaz contra bacterias Gram + y Gram -, virus y hongos. Retrasa el crecimiento del tejido de granulación que es esencial para el comienzo de la cicatrización y en el apartado de toxicidad puede causar irritación cutánea y absorción del yodo a nivel sistémico, lo que le convierte en un producto contraindicado en recién nacidos (para curas del cordón umbilical), lactantes y personas con alteración tiroidal.

4. Agua oxigenada: el peróxido de hidrógeno es activo contra bacterias Gram + y Gram -, y el 3 por ciento de los virus. Inicia su actividad inmediatamente tras su aplicación, pero su efecto no permanece. Es inactivo frente a materia orgánica como pus, exudado o sangre, resulta irritante en las mucosas y como contraindicación tiene peligro de lesionar tejidos en cavidades cerradas y riesgo de embolia gaseosa.

5. Mercurocromo: los productos derivados del mercurio son bacteriostáticos (impiden el crecimiento de microorganismos mientras dura su acción) de baja potencia y se inactivan en presencia de materia orgánica. Pueden producir dermatitis de contacto y sensibilidad sobre la piel en nuevas aplicaciones.

Otros antisépticos para impedir infecciones


Algunas infecciones por bacterias y virus ocasionan ampollas y úlceras pequeñas y dolorosas (aftas) en las mucosas de la boca de los niños. En este caso, la lesión puede ser originada por un objeto, una prótesis dental o un golpe, y sus efectos son atenuables gracias a soluciones antisépticas, las cuales se aplican, directamente, o mediante la realización de gárgaras.

Los antisépticos también son útiles para frenar el 
acné o granitos que producen los cambios hormonales al estimular a las glándulas sebáceas, generando cúmulos de grasa que obstruyen los poros y dan lugar a espinillas. Estas lesiones pueden ser invadidas por la bacteria Propionebacterium acnes, y usar soluciones antisépticas especiales puede ayudar a aminorar el riesgo de infección y, por tanto, de cicatrices.

Marisol Nuevo. Guiainfantil.com