Cómo afrontar tener un hijo con TDAH

4 consejos importantes para padres de hijos hiperactivos

Sofía Gil GuerreroPsicóloga General Sanitaria

Convivir con un hijo con TDAH (Trastorno por Déficit de Atención e Hiperactividad) no es tarea fácil. Es un hecho innegable que tener un hijo con TDAH influye en la dinámica de la familia y genera estrés en los progenitores. 

Muchos padres no disponen de las herramientas o recursos necesarios para afrontar y manejar las conductas de su hijo de forma adecuada y, en consecuencia, esto les genera sentimientos de frustración e impotencia. 

4 consejos básicos para padres de niños con TDAH

Padres de niños hiperactivos

Conocer el TDAH y aprender a manejar eficazmente las conductas inadecuadas que manifiesta el niño, es la clave para reducir el nivel de tensión entre los miembros de la familia y mejorar a su vez el ambiente en el hogar. Por ello, en este artículo, os ofrecemos algunas recomendaciones:

1- No perder el control. 

Las emociones son altamente contagiosas y no podemos olvidar que los padres son el principal modelo para sus hijos. Por lo que, si nuestro objetivo es que el niño nos escuche e interiorice lo que le estamos diciendo, es importante que nos dirijamos a él con mucho cariño y firmeza, pero siempre desde un estado de calma y tranquilidad (cuidar el tono de voz, agacharnos a su altura y mirarle fijamente a los ojos, adoptar una postura corporal cómoda y relajada, evitar las acusaciones y los reproches, etc.).

2- No etiquetar al niño. 

Es muy recomendable que los padres no definan al niño por sus conductas. Hay que evitar expresiones tales como: “eres malo”, “eres tonto”, “eres nervioso”, “eres despistado”, etc. Esto puede alterar la autoestima del niño y favorecer que construya una imagen negativa de sí mismo. Se debe hacer alusión a su conducta y no al niño en sí. Es decir, no es lo mismo decir “eres malo” que “tu comportamiento ahora mismo no está siendo adecuado”.

3- Establecer normas y límites.

Un niño con normas claras y límites bien definidos es un niño feliz. Es necesario que en casa exista una disciplina constante y que los padres apliquen consecuencias proporcionadas y congruentes cada vez que el niño emita una conducta inadecuada. Esto ayudará al niño a desarrollar estrategias de autocontrol y autorregulación.

4- Reforzar conductas positivas. 

En muchas ocasiones, los padres de los niños con TDAH  pasan la mayor parte del tiempo señalándole a niño lo que hace mal, y a veces olvidan señalarle y reforzarle lo que hace bien. Si queremos que una conducta se repita debemos reforzarla, por lo que si el niño manifiesta una conducta adecuada, recoge sus juguetes por ejemplo, es recomendable que le alaguemos y felicitemos por ello  (¡muy bien!, ¡estamos orgullosos de ti!, ¡lo has hecho muy bien!). Reforzando las conductas adecuadas favorecemos que la conducta vuelva a repetirse.