Cómo ayudar al niño con retraso del lenguaje

Cómo hablar al niño cuando tiene un retraso del lenguaje

Cristina Arroyo FernándezLogopeda

Actualmente, un gran número de niños es diagnosticado de retraso del lenguaje. Pero, ¿qué es y qué repercusiones tiene? El retraso del lenguaje es una alteración en el desarrollo del lenguaje que se caracteriza por un desfase en la adquisición de las habilidades lingüísticas en relación con la edad cronológica del niño, sin que existan causas biológicas ni psicológicas que lo expliquen. En Guiainfantil.com te contamos cómo puedes ayudar a tu hijo a superar el retraso en el lenguaje.

Síntomas de retraso en el lenguaje en niños

Consejos para padres de niños con retraso del lenguaje

Existen una serie de aspectos que pueden verse afectados si un niño padece retraso del lenguaje. Se pueden dividir en síntomas lingüísticos y no lingüísticos, tal y como veremos a continuación. 

En cuanto a los síntomas lingüísticos, destacaremos los siguientes:

- Fonología. La adquisición de los fonemas es lenta y desorganizada.

- Morfología y sintaxis. La expresión del niño es muy baja, puede aparecer agramatismo, desorganización de la frase…

- Semántica: el vocabulario de estos niños es muy limitado, y presentan dificultades a la hora de evocar palabras, organizar campos semánticos, repetir palabras y frases…

- Pragmática: utiliza funciones comunicativas primarias y su lenguaje suele ir unido a lenguaje no verbal. 

Su expresión también puede estar comprometida. 

Acompañando a estos síntomas, pueden aparecer también aspectos no lingüísticos que pueden sugerir problemas en la adquisición y el desarrollo del lenguaje. Estos síntomas van desde los aspectos cognitivos (juego simbólico, memoria, estructuración espacio temporal…) hasta aspectos conductuales (alteraciones de la atención, rabietas…) pasando por aspectos perceptivos (discriminación auditiva, problemas para identificar el origen del sonido) y aspectos psicomotores (dificultades práxicas y alteraciones de lateralización entre otros). 

¿Cómo hablar a tu hijo si le diagnostican retraso del lenguaje?

- En primer lugar, es importante saber que hay que adaptar el lenguaje al niño. Hay que hablar despacio, pronunciando de forma correcta todos los fonemas que componen la palabra, sobre todo aquellos que el niño no pronuncia correctamente.

- Por otro lado, es importante acompañar nuestro lenguaje de comunicación no verbal paralela para facilitar la comprensión del lenguaje.

- Hay que respetar los turnos de palabra, teniendo en cuenta que los turnos pueden ser más largos de lo habitual.

- Además, las construcciones sintácticas deben ser sencillas, adaptándonos a las capacidades del niño, pero teniendo en cuenta que siempre deben estar correctamente estructuradas. 

- Es importante que los padres desarrollen habilidades de observación para apreciar los avances que va adquiriendo el niño. También, es importante que tengan en cuenta que hay que fomentar la expresión espontánea y evitar su frustración al no ser entendido. 

Los padres y el entorno de estos niños deben adoptar una actitud positiva y mostrarse orgullosos de sus avances. De esta manera, el niño se va a mostrar motivado ante la intervención logopédica y va a tener más ganas de hablar. 

¿Cómo puede ayudar el logopeda al niño?

Con la intervención logopédica, se pretenden cumplir los siguientes objetivos:

- Mejorar los conocimientos acerca de los requisitos previos al desarrollo del lenguaje, como la motricidad orofacial, la discriminación auditiva, la respiración, la relajación y el soplo.

- Potenciar los componentes del habla y del lenguaje: articulación, gramática, pragmática, lenguaje no verbal.

- Desarrollar una expresión y comprensión oral correcta.

- Prevenir posibles problemas posteriores en el ámbito del lenguaje escrito, tanto en la lectura como en la escritura. 

Cristina Arroyo. Logopeda

Como en todas las patologías susceptibles de intervención logopédica, es esencial que se lleve a cabo un diagnóstico precoz para corregir de manera temprana el problema y evitar la aparición de trastornos posteriores en otras áreas, como puede ser la lectura, entre otras. Por ello, si detecta alguno de los síntomas mencionados anteriormente, ¡no dude consultar con su logopeda!