Los peligros de automedicar al niño

Automedicar a un niños es una práctica que no se debe de llevar a cabo

Bien por evitar perder el tiempo o por autosuficiencia, son muchos los padres que automedican a los niños, una práctica desaconsejable, ya que muchas veces se cometen errores que pueden ser fatales para la salud de los más pequeños.

Antibióticos para tratar la fiebre o analgésicos para el dolor de barriga, son los errores más comunes entre los padres que automedican a sus hijos.

Qué puede ocurrir si los padres suministran medicinas al niño

Peligros de automedicar a los niños

Hay padres que cometen el error de ‘jugar a los médicos’ con sus hijos, cuando que el niño esté enfermo no es ningún juego. Se tiende a pensar que nadie como nosotros para conocer a nuestros hijos y lo que les pasa, pero nadie como un pediatra para valorar tal situación y evaluar que medicamento, y en que cantidades, suministrar al niño.

Los padres no tienen que automedicar jamás a sus hijos. No deben darles antibióticos, jarabes para la tos, descongestivos, ni siquiera aspirinas para aliviar resfriados, catarros o bronquitis. Sólo el pediatra está facultado para indicar la terapia y los cuidados apropiados en cada caso.

Los niños han de ser tratados con medicamentos adecuados a su edad y peso, ya que su organismo no responde de la misma forma que el de un adulto. Pero como este tipo de medicamentos especiales no es muy extenso se tiende a tratar con medicamentos para adultos, poniendo en riesgo a los niños.

Se tiende a pensar que la situación está bajo control, pero la realidad es que es una práctica muy peligrosa, donde se puede llegar a producir la muerte de un bebé o de un niño por llevar a cabo una mala praxis.

Los pediatras son los únicos facultados para medicar a un niño

Por ejemplo en un caso sucedido en España en 2013, un bebé perdió la vida cuando sus padres le suministraron analgésicos sin ningún tipo de supervisión médica. En Bolivia una madre que deseaba calmar los vómitos de su hijo de dos años le administró un medicamento que le habían dicho que venía bien en esos casos, pero en vez de 3 gotas, lo que le correspondía por su peso, le suministró 30, lo que acabó con la vida del niño.

Además son cientos de casos anuales en los que niños intoxicados por medicamentos ingresan en los hospitales.