Trucos para saber que el bebé tiene otitis

Métodos para detectar la infección de oído en los bebés

Que tu bebé no hable todavía no debe ser un impedimento para que él mismo te indique está sufriendo algún problema. Por supuesto es difícil desentrañar el significado de cada llanto del bebé, pero hay otros indicios que te harán saber si tiene dolor, sueño, hambre o simplemente se encuentra intranquilo.

Estamos buscando algunos trucos para aprender a interpretar las señales de los bebés y saber si tiene una infección de oído. La otitis es una de las infecciones más frecuentes que sufren más los bebés que los niños y, aunque no reviste gravedad, conviene tratarla a tiempo.

Qué es la otitis en los bebés

Bebé se toca oreja

A medida que el bebé se va desarrollando, se van desarrollando también todos los sentidos, como el sentido del oído. El aparato auditivo de un bebé que aún no se ha desarrollado del todo es más propenso a sufrir ciertas infecciones y por eso la otitis es más frecuente en los bebés. La infección de oído no supone un riesgo para la salud pero siempre debe ser tratada por el pediatra.

Lógicamente, antes de acudir al pediatra debemos darnos cuenta de que el bebé está teniendo algún problema y no siempre estamos seguros de lo que le ocurre. La otitis presenta algunos síntomas claros y otros indicios relacionados que nos pueden dar una idea de que el problema de nuestro bebé está en el oído.

Cómo saber que el bebé tiene otitis

1. Llanto. Una infección en el oído duele, por eso el bebé llorará de forma constante e ininterrumpida. Y es que, a falta de haber aprendido a hablar, los bebés son capaces de decirnos muchas cosas a través del llanto, solo debemos a aprender a escucharlos.

2. Resfriado reciente. La otitis se suele presentar después de un resfriado del bebé. Así que si tu bebé llora y hace pocos días pasó por un constipado, puede que se trate de una infección de oído.

3. Gestos. Aunque los bebés gesticulan mucho y no siempre sabemos interpretar el significado, hay que observar si se lleva la manita al oído, un gesto instintivo que se produce cuando tiene dolor. 

4. Fiebre. Que el bebé tenga fiebre puede ser por el propio resfriado, pero también puede ser síntoma de algún problema en el oído como la otitis. Conviene vigilar la fiebre y llevar al niño al pediatra.

5. Equilibrio. Cualquier problema en el oído se refleja en el equilibrio, pero si tu bebé aún no ha empezado a desplegar sus dotes en movimiento o a desarrollar su aparato locomotor, es un síntoma que no vas a poder detectar.

6. Pus. Una de las señales más claras de que tu bebé tiene otitis es el pus que puede salirle del oído, pero no ocurre en todos los casos. Observa si tu bebé ha estado llorando por mucho tiempo y de repente se calma porque puede ser que la infección haya dejado de dolerle y es cuando comienza a aparecer el pus.