Dermatitis atópica infantil según la estación del año

Los cambios de temperatura agravan los síntomas de dermatitis en los niños

La dermatitis atópica es una enfermedad crónica e inflamatoria de la piel que causa picor intenso, sequedad y lesiones en forma de eccema. Aunque puede aparecer a cualquier edad, se produce fundamentalmente en la infancia, mejorando la mayor parte de los niños antes de los dos años. En algunos casos los niños que padecen dermatitis atópica acaban desarrollando otras enfermedades como asma o rinitis.

La zona más afectada suele ser la cara seguida de los pliegues en brazos, rodillas, cuello, así como en las manos y en los pies. En los cambios de estación los niños que padecen dermatitis atópica, pueden sufrir brotes en los que presentan una sequedad extrema y un picor intenso.

Cómo cuidar la piel del bebé con dermatitis atópica en verano

Bebé con dermatitis

En verano, normalmente la piel suele estar mejor, aunque el exceso de sudor por el calor, los efectos del sol y la sequedad de la piel que provoca por ejemplo el aire acondicionado provoca  en algunos casos que la dermatitis atópica empeore en los niños. Para evitarlo los pediatras recomiendan en verano:

- Mantener la piel bien hidratada.

- Evitar la exposición al sol entre las 12 y las 16 horas y aplicar cremas aptas para pieles sensibles con un factor solar adecuado. 

- Además es aconsejable no permitir que los niños estén mucho tiempo en remojo, ya sea en el mar o en las piscinas. En este último caso recomiendan los expertos duchar a los niños con agua dulce para evitar los efectos nocivos del cloro.

Los brotes de dermatitis atópica también se relacionan con las reacciones emotivas y estresantes por lo que al final del verano, con la vuelta al colegio los niños que la sufren pueden ver cómo empeoran los síntomas ante estas situaciones.

La primavera y el otoño son las peores estaciones para la piel del niño con dermatitis

Los elevados niveles de polen que se registran en primavera también afectan a la piel de los niños. Además, como se utiliza menos ropa, la piel está en mayor contacto con los agentes que provocan la irritación en la piel

La mayor humedad ambiental del otoño, y el contacto directo de la piel de los niños con tejidos como la lana empeoran los síntomas de la dermatitis atópica.

En invierno también aparecen brotes de dermatitis atópica en los niños

Las grandes diferentes de temperatura que sufren los niños en invierno y los excesos de calefacción que resecan el ambiente también afectan a su piel empeorando los síntomas y provocando los brotes de la dermatitis atópica. Lo ideal según los expertos es mantener una temperatura en el interior de unos 19 grados.

Cristina González Hernando. Redactora de Guiainfantil.com