Dermatitis atópica, sudamina e irritaciones

Las enfermedades de la piel de los niños y bebés. Entrevista a la dermatóloga Ángela Hernández Martín

Ángela Hernández MartínDermatóloga pediátrica

La sudamina de verano, la dermatitis atópica, las irritaciones de los pliegues del bebé, la dermatitis del pañal son algunos de las alteraciones más comunes que afectan a la delicada piel del bebé y del niño.

La dermatóloga Ángela Hernández Martín, médico del Hospital Niño Jesús, de Madrid, nos ofrece en esta entrevista, concedida en exclusiva a GuiaInfantil.com, los mejores consejos para proteger la piel durante la infancia.

Enfermedades de la piel de los niños y bebés

Dermatitis atópica en el bebé

¿Cómo podemos proteger a los bebés de los granitos que suelen salir por el calor y las altas temperaturas?

La sudamina es una afección relativamente frecuente en los bebés, que se da por una inmadurez de las glándulas sudoríparas en los primeros años de vida. Los padres tendemos a abrigar mucho al niño por temor a que coja frío y, en la mayoría de los casos, esto provoca los brotes de sudamina, que también se producen en situaciones en las que el aumento de la temperatura corporal es transitoriamente mayor de lo normal como, por ejemplo, en la fiebre. Cuando los niños están en ambientes muy calurosos desarrollan esta sudamina.

¿Cuál es el tratamiento para la sudamina de los bebés?
La sudamina, muchas veces, se resuelve sola, no hay que hacer absolutamente nada. Hay que quitar los factores que provocan el calor y ya está. Cuando las sudaminas son más profundas o nos demuestran una mayor inflamación se puede aplicar una crema astringente o, en los casos más extremos, siempre aconsejado por un dermatólogo o pediatra, se puede aplicar un corticoide tópico.

¿Las alergias también se manifiestan en la piel? ¿Cómo debemos tratar las erupciones y los sarpullidos que afloran en la piel de los niños?
Aunque parece que las alergias son la causa de la mayor parte de los males en la piel, mi experiencia me dice que la alergia alimentaria raramente se manifiesta en la piel de un niño como una erupción o un sarpullido, que pica mucho y persiste durante muchos días. Habría que estudiar caso a caso, pero lo más frecuente que suele tener un niño y que le produce mucho picor y un sarpullido persistente es la dermatitis atópica, que es sin duda el eccema más frecuente durante el periodo infantil. El tratamiento y seguimiento por parte del dermatólogo o pediatra es muy importante en estos casos. Es muy frecuente tener que recurrir al uso de corticoides tópicos, a los que no se les debe tener miedo, si están supervisado por un medico especialista.

¿Cuál es la manera más eficaz para tratar la dermatitis atópica?
Pero, el tratamiento de la dermatitis atópica es, sin duda, individualizado. Hay niños con muy poca dermatitis que, prácticamente sólo con hidratación, conseguimos mantenerlos bien, sin enfermedad. En cambio, con otros niños tenemos que utilizar otras medidas mucho más agresivas. El corticoide tópico es el estándar del tratamiento, que utilizamos desde hace unos años, y va muy bien. En otros casos, el tratamiento tópico no es ni mucho menos suficiente y tenemos que recurrir a inmunosupresores por vía oral que son, al menos, capaces de controlar temporalmente la dermatitis del niño y mejorar extraordinariamente tanto su calidad de vida como la del adulto que les cuida. 

La ansiedad y el estrés son factores que pueden desencadenar un brote de dermatitis atópica en los niños. ¿Se pueden controlar los brotes?
Es cierto que el factor psicológico, el estrés o ciertos caracteres emocionales pueden influir en el desencadenamiento o en los brotes de la dermatitis atópica.
Prácticamente, todas las enfermedades que uno tiene pueden empeorar bajo estrés físico o psíquico. En algunos casos, hay estudios que tratan de intervenir sobre este componente psicológico de ansiedad y de estrés, para ver si con técnicas de relajación, masajes y ayuda psicológica el niño puede mejorar. Sin duda esto puede mejorar al niño, pero también hay que pensar que es difícil no ponerse nervioso ni tener ansiedad cuando uno tiene una dermatitis atípica que le pica y le molesta mucho. A veces, comentan los padres que el niño no atiende en clase, y yo me pongo en lugar del niño y pienso que es muy difícil atender con lo que tiene en la piel. Por eso, es tan importante que tratemos de controlar la dermatitis atópica como tiene que ser, sin miedo.


Marisol Nuevo. Guiainfantil.com