Piojos: el ciclo vital de los piojos en los niños

El piojo tiene un ciclo de vida que dura entre 30 y 40 días

Desde los años setenta, se ha producido un aumento global del número de casos de piojos de la cabeza o pediculosis capitis. Esta plaga está considerada por algunos autores como la enfermedad contagiosa más común en las escuelas, después de las infecciones respiratorias. De hecho, afecta principalmente a los niños, y en particular a los que tienen edades comprendidas entre los 5 y los 11 años. Los piojos están presentes todo el año, con picos en verano y en otoño.

Los piojos son unos pequeños parásitos, que se alimentan de sangre humana y, por este motivo, reciben el nombre de hematófagos. Toleran muy mal la falta de alimento y viven alimentándose de forma casi continua. Esta es la razón por la que viven siempre encima de su huésped y si se separan, terminan muriendo en poco tiempo. Habitan en la cabeza de niños y adultos, y prefieren el pelo y el cuero cabelludo que se encuentra en las zonas de la nuca y detrás de las orejas.

¿Cómo son los piojos?

piojos

Durante su ciclo vital, los piojos se pueden ver de tres formas distintas: la liendre, la ninfa y el piojo adulto.

La liendre: es el huevo que, con frecuencia, se suele confundir con escamas de caspa o restos de spray para el pelo. Las liendres se encuentran adheridas al cabello, tienen una coloración blanca o amarillenta y son de forma oval. Su tamaño es de aproximadamente 1 mm de longitud y presentan forma globosa. Los huevos tardan una semana en eclosionar. Las liendres se adhieren fuertemente a la base de los cabellos con una secreción adherente, que es la saliva del piojo. Actúa como un pegamento muy potente, insoluble en agua y muy resistente.

Las ninfas: son los piojos jóvenes. Tienen el mismo aspecto que los piojos adultos, pero son de menor tamaño. Se convierten en sujetos adultos en un período de 7 días y se alimentan de la sangre de su huésped.

El piojo adulto: es de tamaño similar a la semilla de sésamo, tiene 3 pares de patas y su coloración es blanco-grisácea. Las hembras suelen ser de tamaño algo superior a los machos. Los piojos adultos suelen vivir unos 30 días en la cabeza del huésped, alimentándose de su sangre, y si se caen de la cabeza mueren en unos 2 días.

El ciclo vital del piojo

El ciclo vital del piojo tiene 3 estadios: liendre, ninfa y piojo adulto. Las liendres o huevos que las hembras ponen cerca de la base del pelo suelen estar situados a menos de 6 mm del cuero cabelludo. Estos huevos eclosionan al cabo de una la semana, dando lugar a las ninfas, de coloración grisacea amarillenta, que tras 7 días adquieren el tamaño adulto. Las hembras suelen tener un tamaño mayor y ponen 8 huevos al día. Las hembras fertilizadas suelen depositar de 250 a 300 huevos durante su ciclo vital.

1. El ciclo vital del piojo dura de 30 a 40 días. El estado adulto se alcanza después de aproximadamente 10 días y durante ese tiempo se producen 3 mudas sucesivas. Así, desde la puesta del huevo a la emergencia del adulto transcurren 17 días en total, momento en el que comienza la copulación y la reproducción.

2. Entre los días 17 a 19, los piojos comen y copulan casi exclusivamente. En estos mismos días, la hembra pone su primer huevo, pues para ello sólo necesita o tarda un día tras la cópula.

3. En el día 19 y el 35 de vida, el macho copulará con cualquier hembra que pase junto a él y, al mismo tiempo, las hembras no dejarán de poner huevos, de 4 a 8 al día, lo que puede suponer un total de 300 huevos.

Por tanto, el día 17 es un número de referencia en la lucha contra los piojos y no se puede asegurar el éxito del tratamiento hasta que no hayan transcurrido 17 días. Esto también significa que hay que insistir en el tratamiento durante estos 17 días hasta que podamos estar seguros de que no habrá huevo ni hembra fértil capaz de hacer rebrotar la pediculosis.

Marisol Nuevo. Redactora de Guiainfantil.com

Si quieres saber más sobre piojos hemos preparado una serie de videos de piojos y pediculosis con un experto que te darán mucha información sobre qué son, cómo prevenirlos y cómo tratarlos