Cómo curar mordeduras de ratas, reptiles y otros animales en los niños

Consejos para tratar mordeduras de algunos animales terrestres y marinos en la infancia

Roi Piñeiro PérezPediatra

Existen muchos tipos de mordeduras, aunque al final, todas son similares. En tratamiento en todas ellas es el mismo: lavado de la herida, desinfección, examen del animal (por si pudiera tener alguna enfermedad) y examen del niño en los siguientes días. 

Analizamos algunas mordeduras de animales de diferentes especies, entre las que se encuentra, como no, la raza humana.

Mordeduras de algunos animales marinos y terrestres a los niños

Mordeduras de algunos animales a los niños

1. Mordeduras de anfibios y reptiles: La especie de reptil determinará la gravedad de la mordedura, tanto por el tamaño del animal y de sus mandíbulas, como por la posibilidad de inoculación de venenos. En España, esta posibilidad es excepcional y el lavado con agua abundante a presión suele ser suficiente. Las mordeduras de iguana, una mascota cada vez más frecuente en los hogares, son similares al resto. Más peligrosas son las morduras de cocodrilos, aligators o caimanes, muy propensas a infectarse. 

2. Mordeduras de niños a otros niños: Y es que al fin y al cabo, nosotros también somos animales. De frecuencia variable en función de distintas regiones y aspectos culturales, cuya explicación pormenorizada podría extenderse a una enciclopedia completa. Dada la flora polimicrobiana de la boca del ser humano, este tipo de mordeduras ha tenido siempre mala fama y se ha considerado que el riesgo de infección es muy elevado. Sin embargo, la incidencia es muy variable (10-50%) y dependerá sobre todo de la localización, siendo la mano la zona de mayor riesgo, una vez más. En este tipo de mordeduras no debe olvidarse el riesgo de transmisión de hepatitis B, hepatitis C, virus de la inmunodeficiencia humana y otras enfermedades de transmisión a través de la sangre.

3. Mordeduras de rata: Excepcional en nuestro medio, salvo en zonas rurales o en medios sociales marginales. La mordedura de rata es lo de menos y no suele precisar medidas adicionales. La infección de la herida no es frecuente. El principal problema es la posibilidad de transmisión de diversas enfermedades, motivo por el que se recomienda un seguimiento pediátrico.

4. Animales marinos (medusas, anémonas, estrellas o erizos de mar, rayas, etc.): Este tipo de mordeduras o picaduras presentan una serie de características diferentes:

- Nunca deben lavarse con agua dulce. Hay que utilizar siempre agua salada, a presión y fría, si es posible.

- Las heridas no se deben frotar, pues los tegumentos y tentáculos de estos animales se distribuirían por la piel aumentando su efecto irritante.

- Puede utilizarse amoniaco rebajado en agua para disminuir el picor y el dolor. A continuación, se recomienda sumergir el miembro afecto en agua caliente para inactivar algunas toxinas. 

5. Murciélagos, conejos, pirañas... El peligro de la mordedura de animales como los murciélagos es el posible contagio de la rabia.  Existen muchos otros animales que pueden morder a un niños, como conejos, hámsteres, pirañas... Mientras no perdamos de vista que se trata de animales y mantengamos cierta precaución, no debería existir ningún problema. Pero en caso de mordedura, acuda a su pediatra.