Cómo tratar una mordedura de serpiente en niños

Cómo afectan las mordeduras de serpiente a los niños

Roi Piñeiro PérezPediatra

En España, se estima que las mordeduras de serpiente ocasionan entre tres y cinco muertes al año, y los niños son los más gravemente afectados, por lo que cualquier sospecha de este tipo de mordedura debe ser siempre valorada en un medio hospitalario, incluso en ausencia de otros síntomas.

En otros países estas cifras aumentan. Y aunque en medio rural se suele restar importancia a este tipo de mordeduras, no se trata de ninguna broma. Es imprescindible la atención pediátrica urgente.

Cómo tratar la mordedura de una serpiente en un niño

Mordeduras de serpiente en niños

Mientras nos dirigimos al pediatra, debemos:

- Lavar la zona de la mordedura con agua abundante y jabón

- No aplicar frío ni calor local. 

- Inmovilizar de la extremidad afectada, manteniéndola en la posición más baja posible con respecto al resto del cuerpo. 

- Intentar identificar el tipo de serpiente. La forma de la mordedura puede ayudar a los médicos a identificar la especie.

- No realizar nunca torniquete, salvo que la atención hospitalaria se vaya a demorar más de una hora y se haya conseguido identificar una especie potencialmente venenosa, o en caso de presentar sintomatología general (es decir, no solo dolor e inflamación en la zona de la herida). En dichos casos, apuntar siempre la hora en la que se ha colocado el torniquete

Las serpientes más peligrosas para los niños en España

De las cinco familias de serpientes venenosas existentes en el mundo, España cuenta con dos representantes:

1. Familia Colubridae (culebras): La más frecuente es la culebra bastarda (Malpolon monpessulanus), presente prácticamente en todo el país. En el sur de España y en Baleares también es habitual la culebra de cogulla (Macroprotodon cucullatus). Las culebras tienen la cabeza estrecha y alargada, las pupilas son redondeadas, las escamas son grandes y la cola es larga. Aunque resulta extremadamente subjetivo, tanto el carácter como la 'cara' de las culebras son poco agresivas. Son especies poco peligrosas por lo general, ya que precisan un tiempo para inocular el veneno tras la mordedura, por ello suelen retener a su presa antes de hacerlo. 

Culebras peligrosas

El veneno de las culebras es levemente citotóxico y neurotóxico. El primer efecto puede dar lugar a una inflamación importante en la zona de la mordedura, que podría condicionar problemas graves si no se actúa con diligencia y celeridad. El efecto neurotóxico puede originar parálisis musculares, con dificultad para hablar, tragar o respirar. Ambos efectos son excepcionales, y además es raro que la culebra llegue a inocular una cantidad importante de veneno, pero son complicaciones lo suficientemente graves como para recordar que siempre es necesaria la valoración hospitalaria en caso de mordeduras de serpiente.

2. Familia Viperidae (víboras): Prácticamente en todo el país es posible encontrar la víbora hocicuda (Vipera latasti). Además, en el noroeste y en la zona cantábrica existen también ejemplares de la víbora común o europea (Vipera berus) y en la región pirenaica y prepirenaica de la víbora áspid (Vipera aspis). Desde el punto de vista morfológico, las víboras son muy diferentes de las culebras: la cabeza es menos estrecha y tiene forma triangular, las pupilas son verticales, las escamas son pequeñas y la cola es corta. No son agresivas y tienden a huir ante la presencia del ser humano, si bien su conducta es imprevisible, son rápidas y su 'cara' sí es agresiva. 

Víboras y niños

El veneno de las víboras es intensamente citotóxico, hemotóxico, miotóxico, cardiotóxico y nefrotóxico. El efecto citotóxico es el responsable de la inflamación local intensa, manifestación más frecuente en nuestro medio, con riesgo elevado de gangrena y necrosis. Las mordeduras en cara y cuello presentan alto riesgo de mortalidad por el compromiso respiratorio que puede generar la inflamación. El efecto hemotóxico produce anemia severa, así como alteración de la coagulación, y existe riesgo de hemorragias generalizadas. Los efectos miotóxico y cardiotóxico dan lugar parálisis muscular y arritmias cardíacas. El efecto nefrotóxico conduce a insuficiencia renal aguda y shock. Las víboras, en España, matan de verdad. Así que en caso de duda, no lo dude, acuda a urgencias.

Existen sueros antiofídicos generales y otros específicos para determinados tipos de serpientes. Aunque no es habitual disponer de ellos en un centro de salud, jamás deben utilizarse fuera de una Unidad de Cuidados Intensivos (UCI) pediátrica y sin una primera prueba de sensibilidad, ya que se trata de tratamientos que, con alta probabilidad, pueden generar anafilaxia y empeorar la sintomatología, ya de por sí grave, de una mordedura de serpiente.

Indiana Jones odia a las serpientes. Si una persona que es capaz de defenderse de medio mundo con un látigo y un sombrero teme a estos animales, por algo será. Si se cruzan por vuestro camino, déjenlas pasar.