Cuándo pueden usar almohada los niños

La almohada ideal para el niño en función de su postura al dormir

Los adultos no concebimos dormir sin almohada y tendemos a pensar que en los niños también resulta un elemento imprescindible para proporcionarles un sueño reparador, sin embargo dependiendo de la edad podemos perjudicar y mucho la salud de nuestros hijos por lo que conviene seguir las siguientes recomendaciones.

A la hora de elegir si nuestros hijos deben o no usar almohada debemos tener en cuenta: por un lado su edad, por otro lado su estructura física y por último la postura en la que suele dormir.

Por qué no usar almohada con bebés

Niña duerme con almohada

Conviene que tengas esto en cuenta antes de buscar una almohada para tu bebé. Estas son las razones por las que los pediatras desaconsejan el uso de almohadas en bebés:

1. El uso de la almohada, así como de cojines o peluches, en la cuna puede provocar el Síndrome de Muerte Súbita del Lactante, ya que puede ponerse boca abajo durante el sueño y no ser capaz de darse la vuelta.

2. La cabeza de los bebés es proporcionalmente más grande que sus hombros, por lo que el uso de la almohada le impediría una alineación natural de su espalda porque se fuerza la curvatura natural de su cuello y le resultaría incómodo.

La mejor edad para que los niños usen almohada

Desde el punto de vista fisiológico lo ideal sería que el niño usara almohada cuando sus hombros sean más anchos que su cabeza, ya que permite que su cabeza,  su cuello y su espalda estén alineados. 

Entre los 2 y los 4 años los niños tienen a moverse mucho mientras duermen por lo que quizás en estas edades el uso que le van a dar a las almohadas sea realmente muy pequeño pudiendo aparecer en cualquier parte de la cama menos debajo de su cabeza.

A partir de los 4 años el sueño de los niños suele ser menos movido y puede resultar más recomendable, teniendo en cuenta la postura que suelen adoptar a la hora de dormir.

El tipo de almohada en función de la postura del niño al dormir

1. Boca abajo: Si el niño duerme boca abajo se recomienda no usar almohada o usar una muy fina de no más de 10 centímetros.

2. Boca arriba: Si la postura más cómoda del niño para dormir es boca arriba es aconsejable usar una almohada fina que se acomode a su nuca para que el cuello no esté muy flexionado y favorecer así su descanso. Algunos expertos recomiendan en esta postura la almohada tipo mariposa.

3. De lado: Si el niño suele dormir de lado los expertos recomiendan una almohada fina y firme que permita alinear la cabeza y la columna.

Cristina González Hernando. Redactora de Guiainfantil.com