Causas de pérdida de peso brusca en los niños

Enfermedades que provocan pérdida de peso en la infancia

Carlota ReviriegoNutricionista

La pérdida de peso en los niños siempre es algo preocupante, salvo cuando ésta está prescrita y controlada por un médico, en casos de sobrepeso. Po eso, si se observa una perdida drástica e inexplicable de peso, es mejor consultar con el pediatra.

Causas de la pérdida de peso en los niños

Niña mira huevo

La pérdida de peso o adelgazamiento repentino puede deberse a muchos motivos, por ejemplo:

1. A que no se consumen suficientes calorías (inapetencia).

2. Se consumen las calorías recomendadas pero se queman más de las ingeridas.

3. Un episodio de estrés.

4. Por una enfermedad. Una de las enfermedades más comunes que se traducen en una pérdida de peso inexplicable a simple vista, es la malabsorción de algún nutriente. Estas malabsorciones suelen ser las causantes directas de la pérdida de peso. Sin embargo, en algunas aunque raras ocasiones, la malabsorción puede ser el resultado de otra enfermedad subyacente, y ser solo la causante indirecta de la perdida de peso. 

Enfermedades que provocan pérdida de peso en un niño

1. Anemia: El cuerpo necesita un amplio rango de micronutrientes, además de los macronutrientes (proteína, grasa e hidratos de carbono) para funcionar, por lo que la falta de alguno de ellos puede generar pérdida de peso. La anemia es la más frecuente de estas malabsorciones. Un nutriente necesario, como es el hierro, no se está administrando, se administra en cantidades inferiores a las necesarias o algún otro compuesto, como la fibra, dificulta su absorción, lo cual resulta en una pérdida de peso.

2. Falta de vitaminas: Otras malabsorciones, como las de vitaminas, aunque no son tan comunes, deben también descartarse cuando se observa un adelgazamiento drástico. Algunas de ellas han tenido gran importancia a lo largo de la historia, como la deficiencia en vitamina B3 o Niacina, que causa pelagra,  la falta de vitamina C, responsable del escorbuto, o la malabsorción de vitamina D, causante del raquitismo.

3. Celiaquía, intolerancia a la lactosa y diabetes: La celiaquía o intolerancia al gluten, la intolerancia a la lactosa, problemas metabólicos como la diabetes, así como alergias a alimentos, como la alergia a la proteína de la leche de vaca, pueden resultar también en una pérdida de peso difícil de explicar. Si bien estas no son malabsorciones en sí mismas, el resultado es el mismo, ya que un nutriente no se asimila, el organismo se resiente y se produce, entre otros síntomas, una pérdida de peso. 

4. Trastornos gastrointestinales ligeros: como una diarrea pasajera causada por un virus o infección bacteriana, o más serios, como la enfermedad de Crohn, y alteraciones de la glándula tiroides causan también pérdidas drásticas de peso.

5. Anorexia o bulimia: Los desórdenes alimentarios, como la anorexia nerviosa o la bulimia, aunque no son muy comunes en la primera infancia, si lo son en la adolescencia, y cada vez más temprano desafortunadamente, por lo que, ante un adelgazamiento, es conveniente estar atentos a la actitud del niño o adolescente frente a la comida. También deben observarse cambios en el comportamiento y/o problemas psicológicos como la depresión o la ansiedad, que pueden ser derivados de problemas en casa (divorcio, nacimiento de un hermano…) o en el colegio (cambio de colegio, acoso escolar…) y pueden incurrir en una pérdida de apetito y de peso.

Aunque lo más probable es que la pérdida de peso no sea resultado de una enfermedad grave, conviene consultar al pediatra cuando se observe un cambio de actitud hacia la comida, una perdida superior al 5% del peso o una reducción dramática del percentil (como 40-50%).