Parálisis cerebral infantil

Causas y tratamiento de la parálisis cerebral en niños

Vanessa FuentesPsicóloga

La parálisis cerebral es la lesión cerebral más frecuente en la infancia, y desde la OMS se define como discapacidad, no como enfermedad, algo a tener presente para no caer en falsos prejuicios. Se trata de un conjunto de desórdenes cerebrales derivados de las secuelas de una lesión en el sistema nervioso central. Por ello es un trastorno de la postura y del movimiento que se produce antes de que el crecimiento y desarrollo del niño se complete.

La parálisis cerebral suele ir acompañada por otros problemas, aunque no necesariamente causados por ella como son: disartria, espasticidad, epilepsia, alteraciones auditivas y visuales, deformidades y, sólo en algunas ocasiones, deficiencia mental.

¿Cuales son las causas de la parálisis cerebral infantil? 

Niños con parálisis cerebral

Rara vez hay existe una sola causa, más bien es una combinación de condiciones, pero una de las más frecuentes es la falta de oxígeno (anoxia) al cerebro del niño. 

Algunas de las causas y condiciones que se asocian con parálisis cerebral:

- Prenatales: por infecciones, por ejemplo rubéola materna, diabetes, desnutrición extrema, exposición a radiaciones durante el embarazo. Por consumo o uso de drogas o medicamentos contraindicados o no controlados durante el embarazo. Por anemia y desnutrición materna. 

- Perinatal (durante el parto): por un parto tardío o prolongado y difícil puede producir un traumatismo o anoxia en el nacimiento. La prematuridad puede conllevar un factor de riesgo, el mal uso y aplicación de fórceps y otros instrumentos para forzar el nacimiento, la asfixia causada por ahorcamiento con el cordón umbilical, partos múltiples, etc.

- Postnatales (más tarde al parto): por infecciones que afectan la madurez cerebral como meningitis, accidentes con lesiones graves en la cabeza. 

Diferentes grados de la parálisis cerebral infantil 

A nivel tónico-postural, se distinguen cuatro tipos de parálisis cerebral: 

- Parálisis cerebral espástica: es el grupo más amplio,  alrededor del 60- 75% de niños presentan rigidez del movimiento y la dificultad de relajación de los músculos.

- Parálisis cerebral disquinética o atetoide: son niños que tienen unos músculos que cambian rápidamente de flojos a tensos. Sus brazos y piernas se mueven de una manera descontrolada, y puede ser difícil entenderles debido a que tienen dificultad para controlar su lengua, la respiración y las cuerdas vocales (disartria).

- Parálisis cerebral atáxica: el niño presenta desequilibrio corporal y marcha inestable, así como dificultades en la coordinación y control en las manos. 

- Mixta y otros tipos: casi el 10% tiene P.C. mixta y un pequeño porcentaje presenta tipos especiales de tensión muscular, como distonías,  hipertonía, rigidez y temblor.

También podemos clasificarla parálisis cerebral en niños según su severidad:

- ligera: cuando el niño no está limitado en las actividades ordinarias, aun presentando alguna alteración física.

- moderada: cuando el niño tiene dificultades para realizar las actividades diarias y necesita medios de asistencia o apoyos.

- severa: cuando el niño se ve afectado por una gran limitación en las actividades diarias.

Tratamiento para la parálisis cerebral en niños

La parálisis cerebral no tiene cura pero si una notable mejora, que se adquiere cuanto más temprana sea su identificación y la intervención rehabilitadora.

Por ese motivo, es fundamental la estimulación precoz y la rehabilitación multisensorial. Sin olvidar que la interacción social con sus iguales adquiere una importancia máxima en su estimulación y, a la vez, facilita la inclusión social. Porque no hay que olvidar que aunque tenga esta discapacidad sigue siendo un niño y su desarrollo social debe incluirse con la misma importancia que la rehabilitación. Todo ello facilitará la mejora de calidad de vida y la igualdad de oportunidades.