Trucos caseros para calmar la tos nocturna de los niños

Cómo conseguir que los niños dejen de toser por la noche

Marta MarcielRedactora de GuiaInfantil.com

Es matemático: cuando un niño está resfriado, el momento de la tos más repetida llega por la noche. Cuando un niño está malito, la tos es muy desagradable y eso impide que duerma con tranquilidad. Por eso, es conveniente conocer ciertos trucos caseros para saber cómo calmar a un niño cuando tose mucho por la noche sin usar medicamentos

5 remedios caseros para que los niños no tosan por la noche 

Cómo calmar la tos de los niños

1. Emplastos de eucalipto en el pecho: Para que un niño pueda pasar una noche sin toser cuando está en un período de resfriado, lo más conveniente para él es que se abran sus vías respiratorias. Esto puede conseguirse gracias a emplastos de eucalipto, que cuentan con propiedades medicinales y que se dan sobre el pecho del niño. En forma de crema o de aceite esencial esta pasta en cuestión ayudará a que pueda respirar con mucha más normalidad. Debe aplicarse cuando el niño ya está tumbado en su cama justo antes de dormir, con un suave masaje debajo del cuello y sobre el pecho, con el fin de que las vías respiratorias se despejen. Esta es una efectiva manera de que dejen de toser de forma constante de noche. 

2. Cebolla picada en un plato: Otro truco casero para que los niños puedan respirar por la noche sin despertar por la tos, es el de poner cebolla picada en un plato al lado de la cama. Este proceso es muy sencillo, simplemente se trata de cortar la cebolla en porciones muy pequeñas, y no poner demasiada muy cerca de la cama, sino en una mesilla a cierta distancia. El niño respirará el olor fuerte del alimento y sus vías respiratorias se abrirán como ocurre con los emplastos de eucalipto, dejando de toser por la noche

3. Zumo de limón con sal: Aunque pueda resultar un poco desagradable para el niño, las propiedades depurativas del limón pueden ayudarle a combatir el resfriado que le está causando la tos durante el día y durante la noche. Beber zumo de limón, que también tiene propiedades antibacterianas, aderezado con una pizca de sal puede ayudar a que la tos se reduzca con este remedio casero. También ayudan las gárgaras con el mismo para aclarar la garganta cuando está dañada de tanto toser. 

4. Leche con miel: Cuando nos encontramos mal en un momento dado, sobre todo en lo que compete al dolor de garganta, es bastante normal que la tengamos irritada. Esto sucede también cuando los niños tosen durante todo el día y esto se agudiza aún más por la noche. Para aliviar la irritación de garganta y de paso no toser tanto, es necesario beber un vaso de leche caliente con un chorrito de miel. Aclara la garganta y la calma, y de hecho puede resultar incluso más efectivo que un antitusivo. 

5. Baños calientes: Uno de los remedios caseros más clásicos para terminar con la tos es el de darse un baño a una temperatura un poco más alta de lo normal. Se trata de que los vapores del agua puedan contribuir al despeje de las vías respiratorias de nuestro hijo y así pase una noche mucho más agradable sin episodios continuados de tos cuando vaya a meterse en la cama