El primer viaje del niño en avión

Consejos útiles para que el viaje en avión con niños resulte una experiencia gratificante

Uno de los medios de transporte más utilizados es el avión, pero se acerca el momento del primer viaje con un niño, surgen dudas y miedos que pueden hacer que el vuelo se convierta en un momento tenso para padres y niños.

A continuación explicaremos como afrontar el primer vuelo con un niño, que pese a parecer algo que puede ocasionar problemas, es una experiencia más a vivir con los niños, ya que es un medio de transporte que les genera mucha expectación e ilusión.

Consejos para tener un feliz primer vuelo con niños

El primer viaje del niño en avión

Lo primero a tener en cuenta es que, pese a lo que se pueda pensar, los niños están capacitados para afrontar un viaje en avión desde los primeros días de vida, aunque como pasa en los adultos es recomendable seguir una serie de pautas para evitar posibles trastornos.

El primer y último momento del vuelo, despegue y aterrizaje, es el más delicado pues resulta muy fácil generar una situación de estrés en el niño. Es aconsejable dar el biberón al bebé o, si el niño es mayor, ofrecerle un caramelo o chicle, para evitar que le duelan los oídos por el cambio de presión atmosférica. Además, conviene dar de beber con frecuencia al niño durante el vuelo, para evitar la deshidratación por el aire seco del avión.

Otra de las cosas a tener en cuenta es la vestimenta del niño. Se debe llevar una ropa cómoda y adecuada a la temperatura existente en el avión, e incluso sí el viaje se va a efectuar de noche, se le puede poner el pijama, para que el pequeño se sienta más relajado y pueda conciliar el sueño con más facilidad.

Además, si somos conscientes de que el niño tiene tendencia a los mareos, es recomendable que no coma demasiado en las horas previas al vuelo. También se puede llevar algún medicamento contra el mareo en el equipaje de mano, para dárselo en el caso de que fuera necesario. Otra de las cosas a incluir en el equipaje de mano son biberones esterilizados, o comida habitual que solamos darle al niño, para evitar así posibles trastornos digestivos.

Por último no debemos de olvidar incluir sus juguetes favoritos, para que el niño pueda entretenerse durante el vuelo y no le resulte muy pesado.

Diego Fernández. Redactor de Guiainfantil.com