Cómo llegar a Lisboa viajando con niños

En avión, coche o tren, Lisboa es accesible para un viaje con niños

 

El avión o el tren son los transportes más cómodos para llegar a Lisboa con niños, pero no son los únicos. Muchas de las familias que viajan a la capital portuguesa lo hacen en su propio vehículo.

En Lisboa, coge el elevador de Santa Justa, alguno de los funiculares de la ciudad y los míticos tranvías que permiten ascender por las encantadoras cuestas de la capital portuguesa. No dejes pasar tampoco la oportunidad de ver las curiosas estaciones de metro de Lisboa. 

Viajar a Lisboa con niños

Hace unos años, la mayoría de los turistas que llegaban a Lisboa, lo hacían por carretera, principalmente en coche, pero hoy en día y gracias a la proliferación de compañías de low-cost, el avión es uno de los medios de transporte preferidos para viajar a Portugal.

Transportes en Lisboa

Avión

El Aeropuerto Internacional de Lisboa-Portela (LIS) está ubicado muy cerca de la ciudad, a solo 7 kilómetros al norte. Una vez allí, la opción más barata –además de ser muy cómoda- para desplazarse al centro es el autobús.

La parada de autobús del aeropuerto está conectada con diversos puntos de Lisboa a través de las líneas municipales 5,22,44,45 y 83, así que consulta sus múltiples paradas para averiguar cuál es la que os deja más cerca de vuestro destino. El billete sencillo cuesta alrededor de 1 euro.

Otra opción es el servicio de autobús propio del aeropuerto. Se llama aerobús (o línea 91) cuesta 2,35 euros y realiza menos paradas, por lo que es más rápido que los autobuses municipales. A pesar de que el precio es bastante más elevado, incluye todos los autobuses y tranvías que necesites coger hasta las 12 de la noche del mismo día.

La ampliación de la red de metro de Lisboa ha permitido que ya sea posible unir la ciudad con el aeropuerto. El billete cuesta 1,25 euros.

Si optas por moverte en taxi, ten en cuenta que la carrera al centro te costará unos 10 o 12 euros.

Tren

El tren es una opción más para llegar a Lisboa, sin embargo, no es la más recomendable. El trayecto desde Madrid, por ejemplo, dura 10 horas, aproximadamente el doble de lo que se tarda en llegar en coche. El importe además tampoco es muy ventajoso: 60 euros, puesto que los billetes de avión no son muy caros a Lisboa si los buscamos con antelación en compañías low-cost.

Coche

Los viajeros que parten desde la península ibérica pueden llegar cómodamente a Lisboa en coche. Gran parte del recorrido se realiza por autovía, pero a pesar de que es un viaje cómodo, podemos optar por realizar varias paradas para visitar otros puntos turísticos en ruta. De este modo, el viaje será más ameno para los niños.

Como punto de referencia, un trayecto en coche desde Sevilla a Lisboa dura aproximadamente 4 horas y media; mientras que tardaríamos una hora más si partiésemos de Madrid. Como punto más lejano, está Barcelona, desde donde necesitaríamos 11 horas para cruzar la península ibérica. En este último caso, podemos ponernos en ruta a última hora de la tarde, para que los niños duerman en la parte trasera del coche, o mejor aún, cambiar la idea del coche por la del avión.

Desplazarse en Lisboa con niños

Tranvías de Lisboa

La red de transporte público de Lisboa es muy completa y eficaz. Quizás en algunos momentos se eche de menos mayor frecuencia de tranvías o autobuses, pero estando de vacaciones, basta con tener un poco de paciencia y para disfrutar de esta preciosa ciudad.

En Lisboa, ir con niños es casi una garantía de necesitar el transporte público para desplazarnos por los distintos barrios. Por eso es una buena opción adquirir alguna de las posibilidades de abonos.

La tarjeta 7 colinas o Viva Viagem es una tarjeta recargable que supone un ahorro considerable en los billetes. El bono diario cuesta alrededor de 5 euros.

Otra opción tarjeta Lisboa Card ofrece el transporte público ilimitado de Lisboa así como la entrada a 26 museos y atracciones de la ciudad por 18,50 euros para adultos con validez de 24 horas.

Tranvía

El tranvía es el medio de transporte más vinculado a la imagen de Lisboa. Además de ser muy útiles y cómodos, suponen una atracción más para los turistas.

De las cinco rutas de tranvías de Lisboa, dos destacan por su atractivo para los viajeros. Una, la 15, porque lleva a Belém y otra, la 28, porque a lo largo de casi diez kilómetros recorre los barrios más pintorescos de la ciudad, pero también por el tranvía en sí, un ejemplar de madera con muchísima historia en el que no cesa de oírse la campana que alerta a los viandantes de su paso.

Metro

El metro de Lisboa, inaugurado en 1959, posee cuatro líneas con un total de 55,5 kilómetros de longitud y 55 estaciones. Éstas además están decoradas con múltiples representaciones artísticas, como mosaicos de azulejos o pinturas, recordando a míticas paradas de suburbanos como las de Moscú o Estocolmo.

El metro de Lisboa funciona entre las 6.30 y la 1 de la madrugada, mientras que los intervalos de los trenes oscilan entre los cinco y los nueve minutos.

En 2012 se inauguró una extensión de 3,3 kilómetros a la línea Roja del metro lisboeta, incluyendo la práctica parada en el Aeropuerto Internacional, a pesar de ello, la red del metro debe completarse con otros medios de transporte para llegar a todos los puntos turísticos de la capital portuguesa.

Autobús

La red de autobuses de Lisboa es muy completa, consta de 758 autobuses que realizan 88 rutas.

El horario de autobuses es de 6 de la mañana a 9 de la noche, aproximadamente, pero existen líneas nocturnas durante toda la noche, todos los días.

Los fines de semana y festivos, además, hay dos líneas nocturnas gratuitas: Night bus 1 y 2.

Elevadores

Los funiculares de Lisboa, conocidos como elevadores, son junto a los tranvías, una de las estampas favoritas de los viajeros.

Lisboa cuenta con tres funiculares para salvar sus múltiples y empinadas cuestas: Elevador do Lavra –data de 1882 y es el más antiguo-, Elevador da Glória –muy interesante porque permite disfrutar de las vistas de Lisboa desde el mirador de San Pedro de Alcántara- y el Elevador Da Bica –muy utilizado por turistas y locales-.

Además de estos tres funiculares, existe también un elevador o ascensor urbano: el famoso Elevador de Santa Justa, que con sus 45 metros de alturas une la Baixa con el Barrio Alto.

Data de 1902 y es toda una atracción turística. Desde lo alto del elevador podrás disfrutar unas espectaculares vistas de La Baixa.