Cómo llegar a Praga viajando con niños

En avión, coche o tren, Praga es accesible para un viaje con niños

Si vas a viajar a Praga con niños necesitarás saber cómo moverte por la ciudad, cuáles son los medios de transporte más rápidos, baratos o prácticos, en función de tus necesidades.

¿Vas a Praga en avión? Consulta en esta guía cómo desplazarte desde el aeropuerto hasta el centro, para que no pierdas tiempo durante tu escapada familiar. ¿Utilizarás el tren? Te mostramos toda la información.

Viajar a Praga con niños

viajar a Praga con niños

En el centro del viejo continente, Praga es una ciudad muy cercana a otros países como Austria, Eslovaquia, Alemania o Polonia. Si tu intención es conocer exclusivamente Praga, el mejor medio de transporte es, sin duda, el avión. Pero ten en cuenta que una vez allí podrías moverte sin complicación para conocer otras regiones cercanas.

Avión

El principal punto de entrada de turistas a la República Checa es el aeropuerto internacional de Praga o Ruzyne (PRG).

Se ubica a 15 kilómetros del centro de Praga y cuenta con 3 terminales. Una vez en el aeropuerto, podréis coger un taxi –la carrera costará unos 30 o 40 euros- o uno de los diversos autobuses que van a la ciudad.

El servicio de Autobús Airport Express deja a los viajeros en Holešovice (enlace con la línea C de metro), tarda unos 35 minutos y cuesta alrededor de 2 euros.

Más baratos son los autobuses de línea regular como el nº 100 que acaba en Zlicín (enlaza con la línea B de metro) o el nº 119 que lleva a Dejvická (enlace con la línea A). Ambos cuestan menos de un euro y tardan unos 20 minutos.

Tren

La República Checa tiene una de las redes de ferrocarril más extensas de Europa. La estación de tren de Praga es la puerta de entrada para los viajeros que utilizan este medio de transporte para moverse por Europa Central, visitando otras capitales cercanas, como Viena, Budapest y Bratislava.

Si tienes tiempo, el tren es una estupenda opción para conocer el viejo continente, ya que es barato y seguro.

Coche

Viajar a Praga en coche y con niños no es una buena idea, a no ser que se esté muy cerca. Desde Madrid, por ejemplo, hay una distancia de 2.300 kilómetros, así que ni te lo plantees.

Desplazarse en Praga con niños

Desplazarse en Praga con niños

Praga cuenta con una red de transporte público muy eficiente. Ya sea en metro, tranvía,  autobús o andando podrás recorrer la ciudad cómodamente.

Lo más habitual es moverse tanto en metro como en tranvía y, para comodidad de los viajeros, los billetes son comunes para todos los medios de transporte.

Un billete sencillo cuesta alrededor de 1,25 euros y permite el pase a todos los medios de transporte públicos durante un tiempo de 90 minutos.

El ticket limitado es algo más barato (no llega a 1 euro) y permite el uso de tranvías y autobuses (sin trasbordo) durante 20 minutos o de metro durante 30 minutos.

El abono diario que da acceso a todos los transportes públicos durante 24 horas cuesta 4,30 euros aproximadamente. Pero, sin duda, el abono más económico para familias es el de tres días. Tiene una validez de 72 horas y cuesta unos 12,12 euros pero incluye el billete gratuito de un niño de entre 6 y 15 años.

Metro

El metro de Praga no cubre toda la urbe. Seguramente tengas que combinar un viaje en metro con otro en tranvía para desplazarte a algunos lugares, pero éste no es para nada un trámite complicado.

El metro de Praga data de 1974 y consta de 3 líneas con un total de 53 estaciones. Abre todos los días de 5:00 a 24:00 horas.

La línea A (verde) recorre la ciudad de noroeste a sudeste, partiendo de la estación Dejvická, a la que llegan muchos turistas desde el aeropuerto en autobús. Pasa por Staroměstská, muy cerca de la Plaza de la Ciudad Vieja y del Barrio Judío, y tiene parada también en el Museo Nacional.

La línea B (amarilla) cruza Praga de noreste a suroeste pasando por Florenc, la estación de autobuses más importante de Praga, y Zličín, el punto de llegada del autobús  nº100 del aeropuerto.

La línea C (roja) va de norte a sur y se detiene en Florenc, en el Museo Nacional y en Vyšehrad.

Tranvía

El tranvía de Praga forma parte de la historia de la capital checa. Comenzó a funcionar en 1875 aunque en un principio era tirado por caballos. Hoy en día se compone de 25 líneas diurnas (de 4:30 a 24:00 horas) y 9 nocturnas (de 24:00 a 4:30 horas) que funcionan muy bien.

La línea de tranvía más turística es la 22 que lleva al Castillo de Praga y al Monasterio Strahov. Existe además otro tranvía, el 91, que opera fundamentalmente para turistas realizando un recorrido circular por la urbe. Solo funciona los fines de semana y festivos de 12:00 a 17:00 horas y de marzo a noviembre.

Autobuses

Los autobuses en Praga son muy prácticos a la hora de unir el aeropuerto con el centro, así como para desplazarse a los alrededores de la ciudad, por ejemplo, a Karlovy Vary. Sin embargo,para moverse por Praga con niños durante tu viaje familiar es más cómodo utilizar el tranvía y el metro.

Taxi

El servicio de taxi en Praga es bastante caro, no tanto por la bajada de bandera, sino por la tarifa por kilómetro, que llega a superar a la de otras ciudades mayores como Madrid o Roma.

Hay varias compañías de taxis y es común que haya grandes diferencias de precio entre ellas. Es muy recomendable tener la precaución de comprobar que el taxista enciende correctamente el taxímetro ante la habitual picaresca.