Monumentos para niños en un viaje a Berlín

Los mejores rincones para una escapada a Berlín con los niños

Berlín tiene mucho por ver y conocer. Mucha historia que contar a través de sus museos, monumentos y forma de vida. Es cierto que la mayoría de monumentos berlineses pueden parecer a priori algo duros para niños pero lo cierto es que combinando visitas a lugares como el Monumento al Holocausto con otros como AquaDom, disfrutaréis de un viaje memorable en familia

Te presentamos algunas de las visitas más relevantes de cara a vuestro viaje con niños a Berlín. ¿Qué visitar en Berlín con los niños?

Puerta de Brandeburgo

Puerta de Brandenburgo

Es junto al muro de Berlín, uno de los principales símbolos de la capital alemana. La Puerta de Brandeburgo (o Brandemburgo) se inauguró en 1791 como una de las antiguas puertas de entrada a la ciudad y como símbolo del triunfo de la paz sobre las armas. 

La diosa de la Victoria se alza sobre los 26 metros de altura de la puerta tirando de cuatro caballos sobre una cuadriga de cobre. La figura quedó destrozada tras la Segunda Guerra Mundial por lo que ahora vemos una réplica hecha en 1969.

De los cinco accesos de la puerta, el central es el más noble de todos. Hoy en día está abierto al público, como los demás, pero durante muchas décadas estuvo reservado para miembros de la familia real y unos pocos afortunados.

No dejes de ver la puerta tanto de día como de noche, cuando la iluminación le da una grandiosidad diferente.

La Puerta de Brandenburgo se encuentra en Pariser Platz. 

El muro de Berlín

La visita al muro de Berlín va unida indisolublemente a una explicación histórica que a los niños, si no son muy pequeños, les sorprenderá. Aunque a priori pueda parecer algo aburrido para los peques, el secreto está en contarles lo que ocurrió de un modo lúdico, desde los restos de los muros que durante 28 años separaron a familias y amigos alemanes.

Tras la constitución de la República Federal Alemana, enfrentada a la República Democrática Alemana, la noche del 12 de agosto de 1961, la RDA levantó un muro de división entre ambas repúblicas para evitar el escape de población hacia la RFA. 155 kilómetros de muro que fueron después ampliándose hasta convertirse en una pared de grueso hormigón de unos 4 metros de altura.

Actualmente se conservan pequeños tramos de muro, el más relevante el de East Side Gallery donde se pueden recorrer 1,3 kilómetros de pared decorada con pinturas relacionadas con la historia del muro de Berlín.

La visita al muro se completa con la exposición Topografía del Horror y el museo de Checkpoint Charlie donde se narra las historias de los ciudadanos que intentaron cruzar el muro: cerca de 5.000 en 18 años.

AquaDom: visitas de Berlín

No es una de las clásicas visitas de Berlín, pero tratándose de un viaje con niños, no podéis perderos el acuario cilíndrico más grande del mundo. Se encuentra en el vestíbulo del Hotel Radisson de Berlín y mide más de 25 metros de altura y 11 metros de diámetro. En su interior, además de un millón de litros de agua salada y dos mil peces tropicales, hay un ascensor de cristal con el que podemos atravesar el acuario disfrutando de la experiencia. ¡Sorprendente!

El hotel Radisson Berlín está en Karl-Liebknecht-Strasse 3.

Monumentos de Berlín

Reichstag: visita en Berlín

El Reichstag o sede del Parlamento Alemán es un edificio clásico coronado por una gran cúpula de cristal –diseñada por el prestigioso Norman Foster- cuyo interior dibuja una espectacular espiral de espejo. Durante la visita al Reichtag además de disfrutar la arquitectura del edificio se puede descubrir la historia del Parlamento a través de una exposición de fotografías. En la parte superior del edificio podemos salir a una terraza que nos ofrece una bonita panorámica de la capital alemana.

El Reichtag se encuentra en Platz der Republik, 1.
Se puede visitar todos los días de 8:00 a 24:00 horas.
La entrada es gratuita.

Monumento al Holocausto de Berlín

2.711 bloques de hormigón de diferentes alturas rinden tributo a los judíos asesinados en Europa durante el nazismo. Construido entre 2003 y 2005 el Monumento al Holocausto de Berlín cuenta con una sala subterránea que informa a los visitantes de la política nacionalsocialista de exterminio realizada entre 1933 y 1945; y muestra testimonios e historias reales de familias que sufrieron la brutal persecución.

El monumento se ubica en Cora-Berliner-Straße, 1.
El monumento es un espacio abierto sin horario, pero el centro de información abre de martes a domingo: de 10:00 a 20:00 horas.
La entrada es gratuita.

Catedral de Berlín

La catedral de Berlín, el edificio religioso más representativo de la capital alemana, se muestra majestuosa con su distintiva cúpula de cobre de color verdoso. Durante la visita interior, no dejes de contemplar el poderoso órgano y el curioso altar de mármol blanco y ónix amarillo. 

En la catedral podemos descender hasta los sótanos donde se atesora la cripta con más de 90 tumbas de miembros de la dinastía Hohenzollern, pero también subir hasta la cúpula desde donde se disfrutan unas excepcionales vistas de Berlín, eso sí, tras subir los complicados 270 peldaños. Merece la pena.

La catedral está en Am Lustgarten, 1.
El horario de visita es de lunes a sábado: de 9:00 a 20:00 horas.  Domingos y festivos: de 12:00 a 20:00 horas.
La entrada cuesta 7 euros para adultos y 4 euros para estudiantes. Los menores de 14 años no pagan entrada.