Amigas y embarazo: ¡Qué guapa estás!

Felicitar a una amiga por su nueva maternidad, me encanta. Con mi enhorabuena me hago partícipe de su alegría, de su estado de esperanza ante la llegada de un nuevo hijo y, como madre, me convierto en una cómplice experta a la que poder recurrir ante cualquier duda.

Una de sus preocupaciones, ahora que el médico le acaba de confirmar su embarazo y le ha dicho que todo iba muy bien, era qué hacer para que su cuerpo volviera a ser el mismo después del embarazo. Así, con cara de preocupación, me preguntaba si era cierto que nuestra anatomía cambia tanto como dicen. En este caso, preferí quitarle hierro al asunto y desviar el tema hacia aspectos más ilusionantes relacionados con su bebé. Pero ella, volvió a insistir y entré de lleno en el asunto, porque lo cierto es que el cuerpo se transforma con el embarazo y la lactancia y, aunque algunos cambios físicos son temporales, otros permanecen.

Cómo evitar que el embarazo deje huella en tu cuerpo

Embarazada con amiga

Así que le dije lo que todas las madres ya sabemos y no es ningún secreto: para evitar que el embarazo deje huella en nosotras, lo más importante es prevenir y cuidarse al máximo. El secreto o la clave del asunto es saber reunir la fuerza de voluntad para ser constante de que quien lo consigue. El vientre abultado, los michelines, las manchas de la piel, las pérdidas de orina y la caída del pelo son contratiempos pasajeros que tienen como aliados el ejercicio y una dieta adecuada, las cremas con filtros fotoprotectores, los ejercicios de Kegel y los complementos vitamínicos. En cambio, las estrías, las varices y la celulitis son harina de otro costal.

- Estrías: Luchar contra las huellas que pueden dejar en nuestra anatomía femenina requiere disciplina y fuerza de voluntad. Y es que las estrías son una consecuencia del estiramiento de la piel en abdomen, pecho y glúteos, y dejan pequeñas cicatrices, que una vez aparecen, tienen difícil solución. Para prevenirlas, lo mejor es usar cremas específicas a base de rosa mosqueta varias veces al día, una por la mañana y otra por la noche.

- Varices: Las varices representan otro frente contra el que luchar en el embarazo debido al compromiso venoso que el crecimiento del útero ejerce sobre las piernas. Las cremas frías para el cansancio, caminar todos los días durante al menos media hora y refrescar las extremidades inferiores con agua fría durante la ducha diaria ayudan a mejorar el retorno venoso y previenen las venas dilatadas, que una vez engrosadas es difícil que se vayan, sobre todo, las delgadas venitas o arañas vasculares. Y, por último, meter en cintura la piel de naranja antes de que aparezca es el objetivo prioritario de la belleza en el embarazo.

- Celulitis: La celulitis no distingue tipos de mujer, ni edad, ni complexión física. Afecta a delgadas o llenitas, y a jóvenes o maduras por igual. Pero con la llegada del embarazo y los cambios hormonales que se producen, la piel de naranja encuentra un caldo de cultivo ideal para asentarse. El ejercicio, una alimentación sana, los masajes y, tras el parto, ciertos tratamientos de instituto ayudan a mejorarla, aunque es difícil eliminarla por completo.

Marisol Nuevo. Redactora de Guiainfantil.com