La televisión engorda a los niños por partida doble

Te has preguntado alguna vez por qué a los niños les encanta la pizza, las hamburguesas, los zumos azucarados, los cereales bañados en azúcar y chocolate, las galletas rellenas y los aperitivos salados. Sienten una especial predilección por este tipo de comida, que se nota, en la importancia que le dan a haber probado alguno de estos suculentos manjares cuando, por ejemplo, vienen de un cumpleaños y no paran de hablar de lo rico que estaba todo.

Pero, en el gusto por este tipo de sabores no reside la clave para elegir este tipo de comida. Recientes estudios han demostrado que existe una relación probada entre los anuncios de comida y las decisiones sobre los alimentos que realizan los niños. El componente psicólogico del gusto por la comida en los niños ha sido analizado por 13 grupos de investigadores en 11 países distintos y publicado en la revista American Journal of Public Health.

La tele engorda a los niños por partida doble

Este estudio ha revelado que, los anuncios de comida que se emiten durante los periodos en los que los niños ven más la televisión, es decir, entre las 19.00 y las 22.00 horas durante la semana y entre las 07.00 y las 10.00 horas en los fines de semana, son de productos calóricos. Los niños entre los 3 y los 12 años ven en horario infantil una media de cinco anuncios de comida a la hora, que en su mayoría publicitan alimentos dulces y comida rápida. De hecho, el 10 por ciento de los niños en edad escolar de todo el mundo y 22 millones de menores de cinco años presentan problemas de sobrepeso y obesidad. A luz de estos datos, que los niños vean la tele empieza a ser un tema preocupante por el riesgo de obesidad, debido al sedentarismo y a la inclinación inducida por determinados tipos de alimentos. La comida rápida, el chocolate y los caramelos son, hoy por hoy, los alimentos favoritos de los niños. Privarles de ellos a favor de otro tipo de alimentación no es la solución porque puede generar ansiedad, pero tener este tipo de comida en casa constantemente para que los niños puedan acceder a ella a cualquier hora, por la tarde a la salida del colegio o los fines de semana, perjudica su salud. Buscar el equilibrio es el objetivo. Desde ahora, vigila de cerca cuántas horas pasan los niños frente a la televisión porque engorda por partida doble. Marisol Nuevo.