¿Por qué has querido saber el sexo de tu bebé?

Una amiga acaba de dar a luz y otra sorpresa: ¡tuvo su quinto varón! Coincido con su opinión de que lo que importa no es el sexo que tenga el bebé y sí que llegue sano y sin complicaciones. Sus cinco embarazos fueron casi perfectos, tanto es así que yo siempre le digo que ella está hecha para tener hijos.

Lo único es que le da tan igual que sea niño o niña. En cada revisión ella siempre ruega al ginecólogo "aunque veas el sexo de mi bebé, no me lo digas, por favor".

El sexo de un bebé es como una lotería

Cómo saber el sexo del bebé

Por otras razones, yo tampoco he podido saber el sexo de mi bebé. Y os confieso que no me hizo falta. Me encantan las sorpresas, los secretos, las emociones, lo desconocido... Tener un hijo es algo tan natural que creo que como tal debe llegar de una forma especial, sin nombre ni identidad. Pero como "para gusto hay colores", respeto completamente a quién desea saber el sexo del bebéque espera. Supongo que cualquier motivo es justificable de alguna manera. Pero me gustaría saber, ¿por qué has querido saber el sexo de tu bebé?

Hoy, con tantas técnicas y métodos, falibles o no para saber el sexo del bebé, es muy raro que una pareja no quiera saberlo. La familia y los amigos extrañan porque les interesa saber el sexo del bebé para elegir el regalo y otras compritas. A muchos padres también les resulta raro ya que creen que saber el sexo del bebé facilita el tener las ideas más claras en cuanto a la decoración de la habitación del bebé, a la ropita, a elegir el nombre e incluso a imaginar la carita que tendrá la criatura.

Los que optan por saber el sexo del bebé lo tienen claro desde el momento que saben que están embarazados. Creen que desde el momento que conocen el sexo del bebé que llevan dentro, parece que la criatura gana personalidad, que ya puedes llamarla por su nombre y que también puedes prepararle regalitos personalizados: la canastilla con su nombre bordado, un cuadro de punto de cruz con el nombre del niño o de la niña, elegir el color más adecuado para su habitación, para sus ropitas, etc.

Aunque es posible saber el sexo del bebé mediante una ecografía a las 20 semanas de gestación, hay padres que prefieren seguir métodos sin base científica alguna. Hay gente que sabe si es niño o niña según cómo oscile una alianza sujeta a una cadena frente al vientre de la futura mamá; otros según el formato de la barriga (se es muy redonda será niña y si es algo puntiaguda será niño) y otros aún observan los antojos de la madre, por si son por algo dulce o salado. Hay muchas técnicas de este tipo para adivinar el sexo del bebé, ¿conoces alguna más?

Vilma Medina. Directora de GuiaInfantil.com