El bebé no quiere dormir y se escapa de la cuna

Vilma MedinaDirectora de GuiaInfantil.com

Una madre comparte su preocupación con nosotros por que su hijo de casi dos añitos ya no quiere dormir en la cuna. En el medio de la noche, el pequeño se "escapa" de la cuna y "sale pitando" hacia la habitación de los padres y se pone entre ellos como si fuera un osito en una cueva.

Eso también pasó a mi hija y me pregunto: ¿Será que el niño pide dormirse en una cama o será que empieza a tener pesadillas y a sentir miedos, y busca el refugio en sus padres? ¿Cómo lo ves?

El momento de cambiar el bebé de la cuna a la cama

Bebé que no quiere dormir en la cuna

Creo que los hábitos y las costumbres de los niños son como las olas del mar... van y vuelven, según la temporada. Cuando pensamos, por ejemplo, que ya comen de todo, de repente empiezan con "eso no" o "no quiero". Y así con todo. Algunos especialistas dicen que el niño no debe dormir en la cama de los padres; otros dicen que los padres deben atender a sus llantos y llevarlo a dormir con ellos. A mi me pasó eso y creo que todo depende del temperamento del niño y con eso no se puede generalizar. Hay niños que necesitan de más atención que otros. Hay niños más y menos seguros que otros. Y eso hay que considerarlo.

A mí, particularmente, cuando mi hija empezó a pedirme atención en el medio de la noche, lo que yo hice fue ayudarla a conciliar el sueño otra vez. Al principio me pedía brazos, lloraba por ello, pero yo empezaba a cantarle y hacerme la despistada, y así la fui convenciendo a que se quedara en su cuna. Ahora eso sí con mucha calma y tranquilidad, sin transmitirle agobios ni prisas.

Fue muy duro al principio, ya que me ha exigido despertar de madrugada, noche tras noche, pero al final y con mucha paciencia, lo logré. Si al final todo es una cuestión de tiempo, persistencia y de hacer con que los pequeños se sientan seguros. Cuando he tenido a mi hija mi madre me dio un gran y muy efectivo consejo: en la educación de los niños los padres deben pensar mucho antes de permitirles algo. Lo que les permites una sola vez, tendrán que hacerlo para siempre.' Creo que ella tiene toda la razón.

Una vez que los padres decidan llevar al bebé a su cama, será mucho más difícil que el pequeño vuelva a dormir en su habitación. Yo solo permitía a mi hija venir a nuestra cama en ocasiones muy puntuales, cuando estaba enferma o cuando tenía algún miedo, por ejemplo. Es muy agradable tenerlos en medio a nosotros, sentir su olor, su calorcito, ¡son irresistibles!, pero creo que debemos considerar que también es nuestro papel educar el sueño de los hijos, ayudarles a superar sus dificultades, etc. La rutina del sueño es muy eficaz en este sentido, desde cuando sea llevada con paciencia y constancia, y comprendiendo las limitaciones del bebé.