Disfruta de tu bebé, ahora es el momento

En estos días de frío, no hay nada que me reconforte más que acurrucar a mi hijo en brazos y arrullarle con una manta. Poco a poco, con calor de mi pecho y el suave movimiento del mecimiento en el sillón, veo como va entrando en trance y a los pocos minutos está dormido, profundamente dormido.

Su rostro expresa paz y tranquilidad, sus facciones se relajan, sus labios se vuelven hacia fuera mientras suelta el chupete, su respiración va cambiando y poco a poco se hace más lenta y armónica y entonces comienza a sudar por la cabeza. Al cabo de un rato, debido a la humedad, aparecen en su pelonumerosos caracoles, esos rizos que tanto me gustan y con los que está guapísimo.

Papá y bebé durmiendo

Podría pasarme una tarde entera contemplando así a mi bebé, disfrutando de su bienestar en mis brazos, y no sólo una tarde, sino la noche, si pudiera, si hiciera falta… ¿No te duele el brazo?, me pregunta mi marido. Sí, pero no tanto como para soltarle y dejarle en la cuna. Finalmente, cuando lo hago, tengo la sensación de estar perdiéndome algo, pero pienso en otro día, el siguiente momento libre, para que las circunstancias acompañen y pueda dormirle en brazos otra vez. Quizás algunas de vosotras pensaréis que dormir a los bebés en brazos en una mala costumbre. Conozco la filosofía de Estivill y de Carlos Martínez, de los defensores del colecho y de los opositores también.

He leído mucho sobre el sueño infantil, pero las vivencias de una madre son sólo para ella. Quedan en su recuerdo, en su memoria y muchos de estos acontecimientos se graban para siempre y permanecen inalterables en el tiempo y en el espacio, y cuando vuelven de nuevo a la mente, el recuerdo viene envuelto en papel de regalo aromatizado incluso con el aroma del bebé. Los niños crecen muy rápido, todo el mundo te lo dice, pero hasta que no tienes el tuyo no te das cuenta realmente de lo rápido que pasa el tiempo.

Como padres vamos pasando de una etapa a otra, del pecho al biberón, de los pañales al control de esfínteres, de la cuna a la cama, del balbuceo a sus primeras palabras, del biberón a las primeras papillas y de la escuela infantil al colegio de mayores. Ahora es el momento. Siempre he intentado no dejar para mañana lo que he podido disfrutar hoy y con mis bebés, vivir el presente a tope ha sido la mejor decisión de mi vida.

Marisol Nuevo.