Dar de mamar en público es natural

La lactancia materna es una de las experiencias más bonitas que puede vivir una mujer después de dar a luz. Es un instinto natural, que aparece espontáneamente cuando todo va bien y reconforta tanto a la madre como a su bebé. Y es que cuando nació mi hijo, tenía tanto interés por su salud, que saber que le estaba dando lo mejor, me hizo sentir la madre más feliz del mundo.

Tenía una espinita clavada cuando vino al mundo mi segundo hijo con el tema de la lactancia. Al primero, no le pude dar el pecho, tuve problemas. De aquella sensación amarga por no poder ofrecer a mi recién nacido los beneficios de la leche materna, me rehice prolongando la lactancia a mi segundo hijo durante once meses.

Amamantar al bebé delante de otras personas

Madre da de mamar en público

Durante casi un año, estuve amamantando a mi bebé. Como recomienda la OMS, al principio en exclusiva durante los seis primeros meses y a demanda, y más adelante como apoyo a la alimentación complementaria. En la práctica, no me podía creer lo fácil que era dar el pecho. Yo, que había ido cargando con los biberones, el termo y el dosificador de la leche en polvo a todas partes, ahora me subía la camiseta y todo resuelto. Mi leche estaba lista y a la temperatura ideal con tan solo descubrir mi pecho. Mi bebé no tenía que esperar, ni ponerse nervioso mientras duraba el proceso de preparación de los biberones, porque su alimento estaba listo al instante.

En aquel momento, tenía otro niño que atender y seguir sus horarios de colegio, de comidas, de juegos en el parque infantil, de actividades durante los fines de semana y con la lactancia todo rodaba a la perfección. Nunca tuve problemas al dar de mamar a mi hijo en público. Durante estos once meses, estuve en verano en la playa, en la sierra, en museos, en casa de amigos y familiares, en parques infantiles, en chiringuitos, cafeterías, heladerías y, muchas veces, en mi propio coche dando de mamar a mi bebé. Jamás me dijo nadie que no podía dar amamantar a mi bebé en ninguno de los sitios que he citado, aunque en ocasiones, me he sentido incómoda por alguna mirada curiosa, que se detenía más de la cuenta observando la escena.

Dar de mamar en los lugares públicos es un acto natural, que debe observarse como parte de la crianza materna y lamento que otras mamás hayan sido censuradas por hacer lo mismo que yo.

Marisol Nuevo. Redactora de Guiainfantil.com