Identificados los genes de la preeclampsia durante el embarazo

Si estás o has estado embarazada alguna vez, seguro que sabes qué es la preeclampsia. Esta enfermedad propia del embarazo, que afecta casi a 1 de cada 10 mujeres embarazadas y que suele aparecer alrededor de las 20 semanas de gestación podrá, a partir de ahora estar más controlada gracias a un estudio que revela y identifica los errores genéticos que aumentan el riesgo de una mujer padecerla durante el embarazo.

Lo que hasta ahora era apenas una sospecha y especulación, se ha confirmado en la investigación llevada a cabo por científicos de la Universidad de Washington y apoyada en el análisis del ADN de 310 mujeres embarazadas. De ellas, 60 estaban sanas pero fueron hospitalizadas tras presentar preeclampsia severa y las otras 250 estaban hospitalizadas por complicaciones, y de ellas 40 también presentaron preeclampsia. Los errores detectados en los genes MCP, factor I y factor H desempeñan un papel importante en la regulación de la respuesta inmune y son los que podrían explicar su posible vínculo con la preeclampsia.

¿Por qué la preemclampsia puede ser un riesgo para el bebé?

Mujer embarazada en una revisión médica

Se relaciona la preeclampsia a una vasoconstricción arterial que puede provocar una disminución en la llegada de sangre a órganos de la madre importantes como los riñones, hígado, cerebro y placenta. Con eso se reduce la llegada de alimentos y oxígeno al bebé, comprometiendo el crecimiento intrauterinoy disminuyendo al volumen de líquido amniótico. Hay casos en que puede causar un desprendimiento prematuro de placenta, representando riesgos en la salud del bebé.

Síntomas de la preemclampsia

El grado de una preeclampsia se mide según el nivel de presión arterial y de la pérdida de proteínas en la orina que presente la mujer embarazada. Las mujeres que padecen de hipertensión arterial, diabetes, enfermedades autoinmunes (lupus eritematoso), tienen un embarazo múltiple o una edad mayor, estarán más propensas a desarrollar esta enfermedad. Aunque pueden pasar desapercibidos, los síntomas de la preclampsia puede ser identificado por cefaleas intensas y persistentes, inflamación e hinchazón de manos y párpados, acumulación de líquidos en brazos, pies, tobillos y piernas, alteraciones en la visión (intolerancia a la luz, vista borrosa...) y dolores abdominales con vómitos o náuseas, en la mujer embarazada.

La forma de detectar la enfermedad es mediante el control de la presión arterial en todas las consultas prenatales y un estudio en orina para detectar proteínas (proteinuria). Por esta razón es fundamental un buen control obstétrico y asistir a todas las consultas. Hasta ahora, la única solución que hay para los casos de preeclampsia está en la inducción del parto, que puede representar un riesgo letal tanto para la madre y como para el bebé. Cuanto más precoz se presente esta enfermedad, mayores serán los riesgos para los dos.

Ahora que se sabe que las mujeres que sufren enfermedades autoinmunes tienen más riesgo de desarrollar esta enfermedad sólo queda, según los científicos, conducir esta relación a nuevas formas de detectar el riesgo de preeclampsia. Se pretende ampliar la investigación con más mujeres embarazadas y el papel de otros genes en el desarrollo de esta enfermedad.

Vilma Medina. Directora de GuiaInfantil.com