Que mi hijo no se ponga malo en la guardería

Vilma MedinaDirectora de GuiaInfantil.com

Muchas madres nos confiesan que ya están cansadas de que nada más llevar a sus hijos a la escuela infantil, parvulario o guardería, ellos empiezan a tener catarros, resfriados, y gripe. Es más, se contagian de todos los vírus posibles.

Las entiendo perfectamente porque a nosotros nos pasó lo mismo cuando nuestra hija, de pequeña, empezó a ir a una guardería. Del contacto con otros niños no solo se contagiaba con los virus como también los traía a casa y a nosotros. ¿Qué se puede hacer para evitar eso?

Los nuevos 'amigos' de los niños

bebes en guardería

La mitad de los niños que van a guarderías, así como un tercio de los preescolares y de los que van al colegio, son víctimas de la gripe. Por esta razón la Asociación Española de Pediatría (AEP) aconseja a los padres que vacunen contra la gripe a los hijos mayores de seis meses, por lo menos hasta que cumplan los cinco años de edad. Las guarderías así como los colegios son un foco de contagio. Basta con que uno coja la gripe para que los demás también se contagien.

Cuidados con los bebés en la guardería

En la guardería no es solo de gripe que se enferman los niños. Ellos también pueden pillar conjuntivitis, otitis, gastroenteritis, y otras enfermedades como la varicela, sarampión, aparte de algunos problemas de piel. Entre los virus, el de la gripe suele ser el que más produce contagio. Entre las bacterias, el estreptococo beta hemolítico del grupo A y el neumococo son las más frecuentes. Y entre los parásitos, los piojos son de los que más se contagian los niños.

¿Y qué se puede hacer para evitar que los niños pesquen de todo en la guardería? Pues en primer lugar, se debe estimular la vacunación de los niños para las enfermedades para las que hay vacuna. Vacunas contra la gripe, la varicela, rubéola, paperas, sarampión, y hepatitis A y B. Segundo, que tanto el personal de la guardería como los padres vigilen la salud y la higiene de los niños, y tomen precauciones cuando detecten que un niño está enfermo. Es importante que haya una higiene estricta y que los niños reciban atención médica en la guardería. Hay enfermedades, como la varicela, el sarampión y la conjuntivitis, por ejemplo, en las que el niño deberá dejar de acudir a la guardería, hasta que pase el período de contagio.