Los lunares de los niños

Vilma MedinaDirectora de GuiaInfantil.com

El melanoma, el tipo de cáncer de piel más grave que existe, se está convirtiendo en un importante problema de salud para toda la población. Los primeros años de vida de los niños son primordiales en la lucha contra el cáncer de piel, porque la exposición al sol recibida durante la infancia representa el 50 por ciento de la exposición recibida a lo largo de toda su vida.

Y lo más importante es que la piel tiene memoria, es decir, a pesar de que se repara no olvida el daño recibido. En la infancia consumimos casi el 80 por ciento de nuestro capital solar.

Cuidado con las quemaduras y los lunares de los niños

Los lunares de los niños

Con el propósito de frenar el efecto nocivo del sol sobre los niños y concienciar a los padres así como a sus hijos sobre los riesgos que comporta exponerse al sol sin una protección adecuada. Llaman la atención los siguientes datos:

1. El notable aumento de lunares en los niños puede predecir un mayor riesgo de melanoma. La aparición de lunares por los efectos nocivos del sol depende de la actividad que se haya desarrollado al aire libre desde la infancia y es en la actualidad entre tres y cuatro veces mayor que hace cincuenta años.

2. Los daños provocados por la exposición desenfrenada al sol se acumulan de forma progresiva en la piel

3. Los niños que han sufrido quemaduras solares tienen mayor riesgo de desarrollar un melanoma.

4. Se debe mejorar los hábitos solares de los niños.

5. Vigilar la aparición de lunares en los niños, sobre todo cuando se trata de niños.

6. Las exposiciones prolongadas al sol aumentan en un 5 por ciento la presencia de lunares, que son el factor más peligroso de cáncer en niños menores de siete años.

7. Cuando el lunar es asimétrico, presenta unos bordes irregulares, su tono es oscuro y mide más de 6 milímetros, se debe consultar inmediatamente al médico. Con la llegada del verano en muchos rincones del mundo, es conveniente que enseñemos a los niños cuál debe ser su actitud frente a la exposición al sol. De hecho, antes de que los niños empezaran las vacaciones, una escuela lo hizo a través de esta poesía:

Si a la playa quieres ir, ponte la crema antes de salir,
y si del sol quieres disfrutar, gafas, gorra y camiseta no debes olvidar, la sombrilla debes llevar;
y, ahora, ¡a la playa a jugar!