Un equipo de médicos y enfermeras de un gran hospital está plantando cara a la nutrición artificial de los bebés, vía biberón, para promover el uso de la
lactancia materna como principal fuente de alimentación de los más pequeños. No es una tarea tan fácil, considerando las barreras sociales, profesionales, familiares y personales, que muchas veces
impiden la lactancia materna.
Para que la sociedad diga NO al biberón y se sensibilice acerca del gran valor nutritivo de la leche materna, el Comité de Lactancia Materna del Hospital 12 de Octubre de Madrid está organizando encuentros con mujeres embarazadas, madres y grupos de apoyo, periódicamente. Por ahora los resultados están siendo positivos. Más de un 80% de las mujeres que obtienen el alta de la maternidad están dando sólo
el pecho a sus bebés y, sobre todo, luchando contra los biberones.
Para que todos los bebés salgan beneficiados con la leche materna, también están desarrollando un proyecto, novedoso en España, que permite que las madres que dan a luz a través de
un parto cesáreo, también puedan dar el pecho a sus bebés desde el primer momento. Normalmente las madres que pasan por este tipo de intervención quirúrgica son trasladadas a reanimación obstétrica sin mantener contacto con su hijo. El nuevo proyecto promueve una recuperación de la madre pero sin separación, de una forma que madre e hijo no se distancien en ningún momento. Como se sabe, el contacto piel con piel entre la madre y el recién nacido durante las primeras horas después del parto, estimula la producción de las hormonas necesarias para la obtención de la leche, principalmente en los casos de parto cesáreo en el que le cuesta más a la madre producir leche.
Además de favorecer a una buena alimentación del bebé, el contacto del bebé con su madre estimula
el vínculo afectivo y mejora su adaptación al nuevo ambiente. El padre también debe participar de este proceso.
Cada madre es libre de decidir cómo debe y puede alimentar a su hijo. Hay madres que no consiguen producir leche, no encuentran
una posición correcta, y otras que tienen
dificultad para amamantar. Yo pienso que para todo existe una solución, y que debe ser buscada de todas las maneras por lo menos durante los primeros seis meses de vida del bebé, a través de talleres sobre lactancia materna, y antes de que tenga de ofrecerle un biberón.
Vilma Medina. Editora de GuiaInfantil.com