Yo pienso que una cosa es que en una guardería se tenga que
cambiar el pañal de los bebés y niños, limpiarlos y cuidarlos, naturalmente. Y que otra cosa muy distinta es que se permita que los pequeños se quiten la ropa y se pongan a jugar como si nada, vulnerando el
derecho a la intimidad de su cuerpo y de su persona.
Pues esta situación ocurrió en
una guardería de la ciudad alemana de Duisburgo, y que ha provocado un escándalo entre los padres. Al parecer, unos 10 niños empezaron a quitarse la ropa para jugar como de costumbre, y los profesores decidieron permitirlo, eso sí, en una habitación separada y siempre vigilada. Menos mal los padres se enteraron de lo que estaba ocurriendo, y presentaron una protesta a la oficina de protección del menor de aquella ciudad. La oficina decidió suspender temporalmente a la directora, y prohibir rigurosamente a las profesoras que los pequeños volvieran
a jugar desnudos.
Como consecuencia de lo ocurrido, muchos padres no se fían más de la guardería, y no han vuelto a llevar a sus hijos al centro. Y no me extraña. Según ellos, la decisión de permitir a que los niños jugasen desnudos fue incorrecta ya que la directora debería consultarles primero. De los 120 niños que asisten a esta guardería casi dos terceras partes ya no acuden más a ella. Eso pasa con mí hija y no sé lo que hago. Me parece abusivo y arbitrario que se admita que niños tan pequeños, menores de
3 años de edad, puedan tomar tal decisión. Me parece algo sospechoso por el simple hecho de que los niños desnudos jugaban en una sala por separado. Y me pregunto: ¿por qué?
Vilma Medina. Editora de GuiaInfantil.com