No hay duda de que el afecto es una necesidad básica en la
educación de los hijos. El afecto acerca los padres a sus hijos, crea un canal de
comunicación entre ambos, dice más que muchas palabras. El rechazo, el descaso, el abandono y la ignorancia, no son actitudes constructivas. El sistema inmune de niños carentes como es el caso de los niños que estuvieron en centro de acogida, que tuvieron que ser alejados de sus padres y de sus familias por motivos varios, o que vivieron en condiciones precarias y con mÃnimos recursos y muchas dificultades, es más frágil, y hace con que estos niños sean más propensos a desarrollar
enfermedades.
Esta es una de las conclusiones a que llegaron los expertos que participaron en el Simposio de PediatrÃa sobre Enfermedades Infeccionas y su Prevención en Edad Pediátrica, en Málaga, España.
Estudios y varias tesis doctorales han demostrado que los niños presentan una talla inferior de la normal cuando existe una inhibición del sistema hipófiso-adrenal que, en casos lÃmite, puede impedir la producción adecuada de ciertas hormonas. Eso está asociado a la carencia afectiva que esos niños presentan por la falta diaria de cariño y de atención necesarios para tener armonÃa, tanto de su medio interno como del mundo que les rodea.
El cariño, la atención y el afecto, principalmente en los primeros años de vida de un bebé, son herramientas importantes en la estimulación, para construir
una buena autoestima, y para desarrollar la confianza y
el respeto propio y hacia los demás.
Vilma Medina. Editora de GuiaInfantil.com