El Príncipe de Asturias para una orquesta que ayuda a niños

Una orquesta venezolana que se dedica a reinsertar a los niños marginados de barrios pobres a través de la música clásica desde hace 33 años, gana el Premio Príncipe de Asturias de las Artes 2008.

La antigua y muy conocida red de orquestas infantiles y juveniles de Venezuela, que cuenta con 180 agrupaciones compuestas por más de 250 mil músicos, consiguió imponerse a otras 27 candidaturas de 15 países entre los que estaban dos representantes catalanes: el Palau de la Música y Ferrán Adrià. Iniciativas como esta, muy elogiada por el jurado del Premio, deben servir para demostrar que la música es un arte universal y debe estar al alcance de todos. Las orquestas infantiles de Venezuela han conseguido crear redes musicales para combatir la exclusión social.

La música y los niños

Formaron agrupaciones de sordos, niños de la calle y jóvenes reclusos. Han tenido la capacidad de quitar pistolas de las manos de los niños y darles violines y otros instrumentos. Transformaron e integraron la vida de muchos menores desasistidos de este país. En consecuencia, más de 400 mil niños, con edades comprendidas entres los 2 y los 25 años, se han beneficiado del programa. Ellos consiguieron cosechar grandes aplausos en escenarios de todo el mundo, gracias a los buenos resultados de sus trabajos. Los niños adaptan ritmos caribeños a los instrumentos de música clásica. Un trabajo y un proyecto dignos de recibir todos los galardones.