La amenaza de la gripe a las embarazadas aumenta con el frío

Vilma MedinaDirectora de GuiaInfantil.com

¿Por qué la gripe es más común en los meses de frío? Según los científicos, el virus de la gripe, también conocido como Influenza, se transmite mejor cuando hace frío. La tasa de contagio es más elevada con temperaturas bajas.

Durante los meses de más calor, hay mayor humedad ambiental y el contagio se hace más complicado ya que el virus sobrevive mejor con baja humedad. Las embarazadas, por lo tanto, han de estar atentas ante un posible contagio del virus. En Guiainfantil.com te contamos cuáles son los riesgos de pasar la gripe durante el embarazo. 

¿Qué hacer contra la gripe si estás embarazada?

Gripe A y el embarazo

El embarazo no es una enfermedad. Sin embargo durante la gestación la mujer sufre muchos cambios para desarrollar el embrión y hacer crecer a su pequeño bebé. Con tantos cambios físicos y hormonales, las embarazadas son más vulnerables ante las enfermedades oportunistas, entre ellas la gripe, y a todas las infecciones, ya que su sistema inmunitario se deprime de manera natural con el embarazo. 

Por eso, hay que tener todo cuidado con el contagio con el virus de la gripe si estás embarazada, y es muy importante que la futura madre cumpla de manera rigurosa las mismas medidas preventivas. Si estás embarazada, debes evitar los saludos y besos, así como el contacto o la visita a personas enfermas.

En el caso de que te contagies con la gripe, y empieces con fiebre, debes intentar bajarla lo antes posible con paracetamol (que es un medicamento seguro en el embarazo) y contactar cuanto antes con los servicios sanitarios para que realicen una valoración individual de tu caso para un diagnostico seguro. La fiebre suele estar presente en el 97 por ciento de los casos de mujeres embarazadas que padecen la gripe. Controlar la fiebre es un objetivo prioritario del tratamiento médico. Asimiso, se hace necesario descansar en cama.

El virus de la gripe no puede atravesar la placenta por lo tanto no puede transmitirse al bebé, sin embargo, sí puede padecer los efectos secundarios de los síntomas que sufre la madre como: inapetencia, deshidratación o problemas respiratorios.