La episiotomía y sus molestias tras el parto

Si vas a dar a luz próximamente, te desescribo algunos de los inconvenientes que acarrea la episiotomía. Desde los primeros momentos, después del parto, sentiremos bastante dolor a la hora de tener que sentarnos o incorporarnos por los puntos, además de un entumecimiento de la zona. Este malestar, con el que no contábamos, va a entorpecer los primeros vínculos afectivos y los cuidados que nuestro bebé nos demanda.

La episiotomía, un auténtico calvario

La episiotomía y sus molestias

El simple hecho de sentarnos para comer, de amamantar a nuestro hijo en una posición correcta o de defecar puede resultarnos un auténtico calvario. Para paliar los efectos y las consecuencias de una episiotomía, siempre por recomendación médica, sobre todo, si estás dando el pecho a tu bebé, podéis tomar algún analgésico para el dolor o poneros algún supositorio de glicerina para ablandar las heces, que seguramente en la mayoría de los hospitales lo tengan como norma.

Por otra parte, el cuidado y la higiene de esta zona tan delicada y de difícil visibilidad nos hará dependientes de terceras personas: enfermera, pareja, madre o familiar. Su cicatrización suele durar aproximadamente 10 días, en los que se debe evitar una posible infección o desprendimiento de los puntos de sutura. La limpieza y desinfección, por tanto, debe ser diaria; normalmente en las maternidades suelen emplear algún antiséptico mezclado con agua fría. Las enfermeras, antes de que os den el alta, os darán las recomendaciones oportunas para su cuidado. Es necesario mantener la zona lo más limpia y seca posible.

A veces, lo peor son las molestias que pueden persistir durante meses y los temores a la hora de retomar las relaciones sexuales. Hay mujeres que siguen sintiendo dolor y se sienten muy afectadas anímicamente, pensando que quizás el sexo ya nunca será como antes de tener a su hijo.

Ya sólo sea por esto, si tenéis oportunidad de dar vuestra opinión, os aconsejo que hagáis llegar a la matrona vuestros deseos de que no os practiquen una episiotomía, a no ser que sea necesaria, sobre todo, si se trata de vuestro segundo o tercer parto. Vuestra recuperación será mucho más fácil y tendréis la posibilidad de vivir con más plenitud y fuerza las primeras semanas de vida en común con vuestro nuevo retoño.

Patro Gabaldon. Redactora de GuiaInfantil.com