Falsos valores en los cuentos infantiles

Seguramente esta mañana muchos de vosotros os habéis mirado al espejo para lavarse el rostro, cepillar los dientes, arreglar el pelo, maquillarse,... todos queremos estar y ser guapos. ¿Quién quiere a un "patito feo", o a "una Bestia"? Todos buscamos la belleza ya que desde pequeños hemos aprendido, a través de muchos canales, que lo bello está relacionado con la felicidad, con la bondad, con el éxito, y con una mejor aceptabilidad por parte de los demás.
Delante de la fealdad muchos se comportan con intolerancia, con desprecio, con mal juicio. Nosotras mujeres, y madres de niñas, sabemos mucho de ello. Desde que éramos pequeñas siempre nos enseñaron que deberíamos vestirnos bien, y tener buena presentación. Siempre ha sido importante estar guapas. Mirando al espejo hoy, me acordé de tantas historias. Me acordé fundamentalmente de los cuentos infantiles. ¡Cuántos "cuentos"!, madre mía. Indudablemente, los cuentos nos enseñaron valores realmente educativos como la bondad, la responsabilidad, el compromiso, la solidaridad. Sin embargo, algunos nos hicieron mucho daño principalmente a las mujeres. Desde el punto de vista de género, algunos cuentos predican el machismo. Me refiero a la princesa que tiene que ponerse guapa, con su vestido de seda, con sus labios de carmín, su pelo impecable, para aguardar la llegada de su príncipe. Las princesas, siempre guapas, rubias, de pele clara, siempre fueron pasivas, sufridas, engañadas, controladas, las víctimas, las "pobrecitas", a la espera de un príncipe que las salvara y se casara con ella, y así la felicidad seria eterna. Creo que muchos cuentos nos aprisionaron durante años en contextos discriminatorios, con perjuicios y racismo. ¿Por qué las brujas, las malas, las tontas, las mediocres, son siempre feas? ¿Será la fealdad un perfil determinante de la maldad?















