¿Por qué celebramos Halloween?

Todos sabemos que la fiesta de Halloween no es una tradición española, sino más bien americana. El motivo de que desde hace más de 8 años celebre en mi casa esta fiesta foránea, no está ligado a una tradición religiosa, como puede ser la celebración de la Navidad, o pagana, como es el caso, en realidad tiene una explicación más de celebración ritual que sirve de escusa a un encuentro festivo.

El espíritu de Halloween se mantiene año tras año

Niños disfrazados de Halloween

La celebración de Halloween en mi casa, empezó para que mi hijo mayor pudiera invitar a sus amiguitos de clase (con 7 años) a casa, y que todos pudieran merendar y disfrazarse de lo que quisieran, no era imprescindible que viniesen disfrazados de fantasmas, brujas o momias, el requerimiento era, simplemente, que vinieran disfrazados. Esa idea y la de poder subir y bajar por todos los pisos llamando al timbre para pedir caramelos ya resultaba excitante y emocionante para los niños.

Año tras año, manteniendo el mismo espíritu de fiesta o reunión social, hemos ido incorporando nuevos atrezos como la decoración del salón acorde con la noche de Halloween: una telaraña, arañas que cuelgan, pegatinas en los cristales, música de fondo algo tenebrosa, una calabaza y una calavera a la entrada para recibir a los amiguitos, etc. Hasta una servidora, se disfraza para mantener el suspense...

Desde hace un par de años, mi hija pequeña se ha sumado a esta misma 'ilusión' y un mes antes de la fecha de Halloween me está preguntando si vamos a organizar la fiesta que espera con entusiasmo. A ella, sobre todo, le interesa lo trascendente que para nosotros tiene ese día, que sus amigas merienden bien, que les guste la decoración de la casa, en una palabra, lo que todos hemos querido siempre: ¡pasar un día feliz!

Resumiendo, todos los padres o educadores podríamos organizar en cualquier momento, por el motivo que fuera o con cualquier escusa, una pequeña fiesta o reunión en la que las amistades de nuestros hijos vengan a casa para disfrutar y participar de una celebración amistosa y un ambiente algo esotérico, nada más y 'nada menos'.

Marisol López. Redactora de Guiainfantil.com