Un baño de libros en este verano

El calor llega y abre las puertas a las vacaciones. ¡Estaremos todos juntos otra vez! Ya no hay colegio ni trabajo, y por lo tanto tenemos más tiempo para compartir actividades y placeres. En medio a tantos planes, no escatiméis tiempo ni ganas para disfrutar de unos buenos ratos juntos, de una forma tranquila y relajada.

Las vacaciones están fundamentalmente para el descanso. Compartir un baño de mar, de piscina, sol, montaña o la ciudad con los más pequeños es algo grandioso. Será aún más si compartís también un baño de libros. El verano ha llegado, el mercado rebaja los precios, las bibliotecas se llenan de novedades, y os sugiero que las compras no se limiten a los bañadores, toallas y ropa de verano. Una buena idea es reunirse y decidir entre todos qué libros comprar para leer en casa o llevar de viaje. En cualquier caso, toda la familia tendrá muchas historias que compartir.

Lectura para las vacaciones de los niños

Baño de libros

Cómics, cuentos infantiles, novelas, revistas, hoy hay de todo para los niños que deseen leer. Cada día los padres se interesan más por formar nuevos lectores. Cada vez están más volcados en hacer que la lectura forme parte de la vida diaria de la familia, y que se adquiera el hábito o la costumbre de leer desde la más temprana edad.

No es fácil interesar a los niños por la lectura, ni es fácil construir a un niño lector. Pero todo exige un comienzo y estas vacaciones se pueden convertirse en el momento ideal y una gran oportunidad para empezar y hacer que la lectura forme parte de la vida familiar. Lo bueno del libro es que sea deseado, buscado, y muchas veces, idealizado por el adulto o el niño que lo va a leer. El niño que ya lee tendrá sus preferencias en cuanto a gustos, y los que aún no han probado leer, deben ser orientados por sus padres o seguir las recomendaciones de los profesores. Lo importante es dejarse llevar por sus gustos, sus intereses y sus deseos.

El hecho de que el año escolar haya terminado no quiere decir que los niños tengan que dejar de aprender o de leer. Diversos estudios muestran que los niños que leen durante el verano obtienen mejores logros académicos en el otoño. Así que si os vais a la playa o a la piscina, si tus hijos se aburren en casa, o no podéis conciliar el sueño por el calor, o si os apetece tener compañía agradable, lleva siempre un libro debajo del brazo. El brazo no está solo para llevar la toalla o el bocadillo.

Vilma Medina. Directora de GuiaInfantil.com