Un bebé cuesta unos 8 mil euros en su primer año de vida

Los bebés traen alegrías, realizan sueños, y cambian la vida de toda la familia. Pero todo eso tiene un precio. Los bebés generan gastos antes incluso de nacer. La ropita, los muebles de la habilitación, accesorios, etc., y cuando el bebé nace esos gastos se disparan. La leche, los pañales, las medicinas, los juguetes, y todo lo que conlleva el tener que cuidar a un bebé. Y si son mellizos o gemelos, multiplica todo por dos, por tres o más. Ocho mil euros es lo que supone que una familia de clase media tenga que desembolsar durante el primer año de vida de un bebé. Por lo menos en Melilla, España, donde, tras una comparativa de precios entre variados establecimientos de puericultura, se llegó a esta conclusión.

Los padres siempre están dispuestos a ofrecer lo mejor para sus hijos. Ya en su primer día de vida el bebé necesita de pañales, cosméticos, ropa y alimentos. Considerando que hoy la mayoría de las madres no amamantan a sus hijos en el pecho, el consumo de leche se dispara. El precio de la leche de fórmula, comprada en los supermercados o en farmacias, varia entre los 17 y los 25 euros para un paquete de medio quilo.

La canastilla del bebé

¿Y los pañales? Bueno, es con lo que se gastan más dinero los padres. Un paquete de 36 unidades puede costar entre 5 y 25 euros. Considerando que un bebé necesita una media de cinco pañales al día, se gastará aproximadamente unos 1.500 euros en pañales en su primer año de vida. Cuando el bebé es aún muy pequeño, muchos padres optan por mantenerlo por las noches en su habitación. Así les es más cómodo darle el biberón nocturno y atenderlo en lo que él necesite con más rapidez. Para eso, algunos instalan una minicuna que puede costarles entre 150 y 300 euros. Luego, cuando el bebé crezca los padres lo pasarán a la cuna, lo que supone un gasto entre 200 y 600 euros, y tan solo por dos o tres añitos más, cuando el niño ya tendrá su cama. Y si hablamos de decoración, de accesorios para la cuna y para el baño, de sistemas de vigilancia, de sillas de paseos, asiento para el coche, andador, bolsas, chupetes, etc., las cifras se triplican. Hoy en día, para tener a un bebé no se debe pensar solamente en el tipo de educación que quieren darle, o en los valores que piensan transmitir al pequeño. Se debe tener en cuenta los gastos que van a tener. El mundillo infantil ya no es lo que era hace algunos años. La enorme oferta de productos, de marcas, marea a los padres que, aparte del dinero que deben gastar, pierden tiempo en elegir qué comprar. El precio puede ser un determinante.