Queda un mes para celebrar la
Navidad y, aunque no todo el mundo celebra en estos dÃas una Navidad cristiana, para casi todos la Navidad es un momento de encuentro con la familia, de expresión de buenos
sentimientos, de nuevos propósitos para el nuevo año, y tiempo de intercambio de regalos y de generosidad con el que no tiene...
Muchas veces nos quedamos en las cosas superficiales, y pasamos las fiestas de Navidad sin sacar nada que pueda aprovecharse ni para nosotros ni para nuestros hijos. El Adviento, que significa: "la llegada" de la Navidad, nos da pie a que podamos trabajar con nuestros pequeños aspectos de la vida y de las relaciones, algo más allá que los
regalos, las
vacaciones, las luces y los
adornos. Enseñarles
valores como la unión, la generosidad, la
amistad, la alegrÃa, etc.
Durante el Adviento, tiempo de preparación para la Navidad (algo que nos recuerdan los centros comerciales, adelantándose semanas en ofrecernos los consumibles navideños) debemos de aprovechar para reflexionar, y hacer reflexionar a nuestros hijos, sobre dos temas fundamentales del
espÃritu navideño.
Por un lado, el valor de la familia y de los amigos. El ambiente familiar de la Navidad es especial; dediquemos algo de tiempo a descubrir lo que significa la
familia, y lo que debemos hacer para cuidarla. Enseñemos a nuestros hijos a decir "te quiero", a demostrar su amor sin vergüenza, a abrazar a los seres queridos. Nunca podrán agradecérnoslo lo suficiente.
Por otro lado, el modo de celebrar la vida. Si no nos gusta que nos impongan cómo debemos celebrar las cosas buenas induciéndonos a
comprar compulsivamente, a beber y a comer sin control, pensemos en cómo podemos celebrar con alegrÃa y sana diversión, evitando también los excesos que nos llevan a dolernos fÃsica y económicamente de estas
fiestas. Que la mesa sea un punto de encuentro, que las reuniones sean momentos de unión, que nuestras relaciones sean amorosas y
generosas con los demás.
En definitiva, que el Adviento sea un tiempo de preparación previo para que nuestros hijos saquen todo lo mejor de la Navidad, momento de encuentro y
alegrÃa, una Navidad que nos ayude a comenzar el
Año Nuevo con entusiasmo y optimismo, y no sólo de despilfarros o comilonas.
Patro Gabaldón. Redactora de GuiaInfantil.com