Aunque parezca difícil es normal que situaciones como esta sucedan. Bebés rompen la rutina y confunden la noche con el día, viviendo como en un "mundo al revés". El bebé no cambia su reloj de la noche y del día porque quiere. Puede que en el vientre materno él no consiguiese distinguir la claridad de la oscuridad, y ahora necesite de una ayuda para regular sus
horarios de sueño.
Un bebé recién nacido suele dormir hora y media a cada 3 o 4 horas, durante todo un día. Al primer mes de nacido, sigue durmiendo lo mismo, aumentando gradualmente las horas seguidas dormidas durante la noche, y disminuyendo las horas dormidas durante el día. Este es el proceso más o menos normal del
sueño de un bebé. ¡Imagínate el contrario! Pues eso es lo que ocurre a un bebé que confunde la noche con el día.
Para que el bebé regule su reloj interior, será necesario que sus padres o quien lo cuide, se vista de paciencia y persistencia, especialmente al principio. No lo conseguirás en un solo día. El proceso puede durar semanas, hasta que el bebé consiga regular su reloj interno. Aquí tienes algunas ideas:
1- Para que el bebé se quede despierto durante el día:
- No permita que tu bebé duerma más que 3 horas de
siesta durante el día. Si eso ocurre, pasadas las tres horas, debes despertarlo con suavidad, moviéndole para llamarle la atención.
- Cuando tu
bebé esté despierto durante el día, aprovecha para jugar con él, hablarle o cantarle una canción. ¡Mantenlo despierto!
- Busca mantener un ambiente de día, cuando el bebé esté despierto o echando una siesta. No cierres la cortina y tampoco debes evitar los ruidos normales del día.
2- Para que el bebé duerma durante la noche:
- La rutina es una herramienta indispensable en la educación de los hijos. Si todos los días lo
bañas, le das su
toma de leche, y lo llevas a la
cuna, el bebé acabará acostumbrándose a ello, y se dormirá profundamente.
- Cuando lleves tu bebé a la cuna, hazlo en silencio, con las ventanas y persianas cerradas, y que la
habitación esté a una temperatura agradable.
- Si tu bebé se despierta por la noche, acuda a su habitación, cántale una
canción, hazle un cariño, hasta que el pequeño se vuelva a dormir.
- Si tu bebé
no demuestra ni pizca de sueño, no trates de "darle caña" o cansarlo. Al revés, ofrézcale un ambiente "aburrido", una música tranquila, y un abrazo con movimientos de columpio, constantes. Lo importante es que él se duerma.
Vilma Medina. Editora de GuiaInfantil.com