Muchas veces nos sorprendemos con la cantidad de cosas que hacemos los padres con nuestros hijos, sin antes pensarlo. El poner a un bebé con menos de 24 meses en frente a una
televisión es una de estas actitudes que tomamos algunos, pensando solamente en estimular la criatura. Pues no, la tele no genera ningún beneficio cognitivo en estos seres tan pequeños.
Este ha sido el resultado de un estudio realizado por profesionales del Hospital infantil de Boston y la Harvard Medical School, a unos 872 niños del proyecto Viva, que fueron seguidos desde el nacimiento hasta los
3 años de edad. El estudio revela que ver la tele antes de los 2 años no contribuye a mejorar el desarrollo del
lenguaje ni las
habilidades motoras y
visuales de los pequeños. Tampoco ayuda a mejorar su
coeficiente intelectual.
Aparte de no encontraren pruebas de que asistir
programas de televisión sea beneficioso para el
desarrollo del cerebro del bebé, los investigadores también encontraron que ver la tele en tan temprana edad puede llevar a un niño a tener problemas como
la obesidad,
alteración de los hábitos de sueño, o
problemas de atención. Ellos sugieren a las madres que un
contacto fÃsico y afectivo que establezcan con sus bebés, ejercen más y mejor influencia a su desarrollo cognitivo. También consideran que
el entorno familiar del pequeño ejerce un gran dominio en el desarrollo de sus capacidades.
A tan tempranas edades, la televisión no educa. Lo que educa es la atención, el cuidado, las actitudes, las caracterÃsticas y
los valores que transmiten los padres a sus bebés. Antes de los
2 años de edad, el bebé ya tiene mucho que aprender:
a caminar, a
comer, a
dormir, a establecer lazos afectivos con sus padres, a
jugar,... ¿Para qué ponerlo delante de la tele?
Vilma Medina. Editora de GuiaInfantil.com