Confusión, ansiedad, desorientación, son sentimientos que en muchos casos son compartidos por los padres de
niños que tienen cáncer. Tanto el lenguaje del diagnóstico como la complejidad que muchas veces suponen las
terapias de tratamiento, dificultan el entendimiento de los padres sobre el tema. Y si a los padres es difÃcil imagÃnate para los pequeños implicados.
¿Cómo hablar del cáncer con un niño? Lo primero que los padres se preparen, se informen y se formen, y se enteren de lo más mÃnimo detalle acerca de la enfermedad. Es importante que los padres hablen del cáncer con su hijo de una forma clara, sincera y sin sobresaltos. Si es necesario, pide una orientación del médico. Él sabrá decir cuál puede ser el momento más conveniente para que
hijo sepa que tiene cáncer. No hay razón para desesperarse. Las energÃas deben estar centradas en la solución, en el tratamiento y en la
cura de la enfermedad.
Se puede explicar el cáncer a un niño, según la edad que tenga. Cada niño es un mundo distinto, y por eso hay que encontrar la forma apropiada para contárselo a cada uno de ellos. Nosotros hemos encontrado algunas pistas:
- Un
niño de 2 años no tiene la capacidad de entender el cáncer. Sabrá que tiene una "pupa" que necesita ser curada, y nada más. A esta edad, el niño necesita protección, apoyo y ánimo, principalmente cuando se le tenga que pinchar, hacerle una prueba molesta, o acudir muchas veces al médico y al
hospital.
- A partir de los 5 años de edad, el niño ya entenderá algo más acerca del concepto de
enfermedad, principalmente cuando la vive. A esta edad, probablemente querrá saber el por qué la padece. ExplÃcale que el por qué no es importante. Que sà lo es su cooperación y colaboración en
el tratamiento. DÃgale que el cáncer son células "malas" y que el tratamiento hará con que las células "buenas" acaben con ellas. Hay que transmitirle confianza, a través de
actitudes positivas.
- A partir de los 7 años de edad, el niño comprenderá mejor la enfermedad. Podrá entender que la cura también dependerá de su colaboración. A esta edad, el niño ya expresará mejor
lo que siente, sus
miedos, sus dudas, y difÃcilmente mostrará resistencia para hacer alguna analÃtica o a tomar los medicamentos, aunque conozca sus efectos.
En cualquier caso y a la edad que sea, la postura y el
apoyo familiar son muy importante. Los niños quieren sentirse protegidos y arropados. Es necesario que se mantenga una rutina, para que el niño se adapte a nueva y temporal situación.
Vilma Medina. Editora de GuiaInfantil.com