Un año nuevo: gran ocasión para motivar a los niños

Mañana empieza un nuevo año y es normal que muchos de nosotros deseemos que nuestros planes y proyectos fructifiquen o, al menos, que estén bien encaminados.

Esta es una buena ocasión para enseñar a nuestros hijos a ponerse pequeños objetivos en los que trabajar durante el Año Nuevo, o ante el comienzo de cualquier etapa importante en sus vidas. La motivación es el motor que nos mueve a lograr los objetivos que nos hemos propuesto.

Propósitos de Año Nuevo para la familia

 Familia celebra fin de año

Si logramos estimular a nuestros hijos a coger las riendas de sus propósitos, es lo mismo que conseguir un niño motivado, con autoestima alta y buena disponibilidad para superar dificultades, e ir mejorando y creciendo en todos los aspectos de la vida.

La profesora de mi hijo, al principio de curso, incitó a todos sus alumnos a escribir aquello que querían conseguir para el nuevo curso, no se trataba de aspectos académicos (de eso se ocuparía ella), sino personales, de actitud ante una nueva etapa.

Mi hijo escribió algo como: Este curso quiero ser un buen amigo. Obedecer a la profe, ser buen alumno, trabajador y buen deportista. Quiero ser feliz y ser un poco más maduro y generoso.

Todos los alumnos, una vez escritos sus propósitos colgaron sus intenciones en el tablón de corcho de la clase para tenerlo presente y ojearlo durante el año escolar.

A mí me pareció una idea excelente; al final del curso todos podrían leer aquello a lo que habían aspirado, y conocer si finalmente lo habían conseguido o no.

Pero lo más importante, en mi opinión, no está tanto en conseguirlo o no, sino en trabajar para lograrlo, en hacerlo presente y en valorar el esfuerzo de nuestros hijos por conseguirlo.

Mover a nuestro hijo a tener pequeños planes y a motivarles en su realización, le ayudará, sin duda, a tratar de mejorar y trabajar su comportamiento, su responsabilidad, su compañerismo, su ilusión..., cosas muy sencillas que le ayudará a crecer. Los niños tienen que aprender a conocerse a sí mismos, a saber que ellos pueden, con su esfuerzo, recoger los frutos de las pequeñas semillas que han sembrado.

Animemos a nuestros hijos a escribir en unas breves líneas sus propósitos para el nuevo año, no condicionados por nosotros, sino desde su propia motivación, desde sus jóvenes mentes, desde su propia reflexión y sinceridad. Todo el equipo de Guiainfantil os desea a todos un próspero año 2012 ¡Ojalá fructifiquen todos vuestros proyectos!

Patro Gabaldón. Guiainfantil.com