Caída del cabello y debilidad en las uñas después del embarazo

Vilma MedinaDirectora de GuiaInfantil.com

El cuerpo de la mujer experimenta muchos cambios durante el embarazo. No solo cambian las formas, sino también algunos aspectos relacionados con la piel, el cabello y las uñas. Las hormonas adicionales pueden hacer con su pelo crezca con más fuerza, rapidez y abundancia, que se caiga menos, y las que las uñas se queden más flojas.

Hay cambios buenos y malos, aunque creo que debemos considerar solamente los buenos e intentar remediar los malos de alguna forma. Al fin y al cabo es apenas una etapa y los cambios que aporta no son permanentes.

Cambios en el pelo y las uñas después el embarazo

Uñas y cabello durante embarazo

Si la mujer gana más volumen en el cabello durante el embarazo, después de dar a luz o cuando deja de dar el pecho a su bebé, puede que empiece a perder pelo. A la cantidad brusca de caída de pelo principalmente durante el lavado y el cepillado, se conoce como Efluvio Telógeno Postparto. Es una pérdida temporal y suele durar de 3 a 6 meses, es reversible, por lo que no es necesario recurrir a un tratamiento.

Se aconseja un lavado normal, y evitar productos químicos como los tintes. Para acelerar la recuperación del pelo, se podía indicar aminoácidos azufrados como L-Cistina y Vitamina H, por vía oral, o un masaje capilar.

Es normal también que algunas mujeres, durante la gestación, observen el crecimiento de vello en partes del cuerpo donde antes no había. Por ejemplo, en el rostro, alrededor de los pezones y en el abdomen. El crecimiento del vello en estas zonas suele retroceder naturalmente.

Si eso no ocurre, en por lo menos los seis meses siguientes, se puede indicar sesiones de láser o de luz pulsada, desde cuando no estés amamantando a tu bebé. Hay casos incluso de mujeres que notan que su cabello se ha vuelto más graso y seco, o que se ha cambiado de color. Con las uñas puede ocurrir lo mismo que con el cabello, es decir, tanto pueden crecer más rápidamente y más fuertes, como pueden tender a debilitarse y a romperse. Como ocurre con el cabello, los cambios en las uñas tampoco son permanentes.

Si las uñas suelen quedar flojas, lo mejor es mantenerlas cortas y evitar el uso de productos químicos como los esmaltes y la acetona. Es también importante que la mujer se cuide de dentro para fuera, con una buena dieta basada en frutas y verduras, en alimentos que contengan vitamina A (leche, queso, zanahoria, mango, jugo de tomate, etc.), y agua. Se recomienda lavar la cara con agua fría para tonificarla, y reconfortarla.