¿Habéis oído hablar de Tocofobia o miedo a dar a luz?

Vilma MedinaDirectora de GuiaInfantil.com

A medida que se acerca el momento del parto, creo que a todas las mujeres, incluso a las que hayan dado a luz muchas veces, se les va entrando un cierto miedo a sentir dolor, a sufrir, y otros recelos relacionados a su bebé, por si nace con alguna anomalía, enfermedad, etc. Pero hay un miedo aún más grande que yo jamás había oído hablar, que se denomina Tocofobia. ¿Habéis oído algo acerca de ello?

La tocofobia o locquiofobia como también es conocido, es un profundo, persistente, anormal e injustificado miedo, que tiene algunas mujeres embarazadas, de gestar o dar a luz a un bebé. Les traumatiza todo lo que tenga a ver con el embarazo y parto. Científicamente se trata de un trastorno de ansiedad, de tipo fobia específica, con sus síntomas y características.

Miedo al parto o de dar a luz

Miedo a estar embarazada y al parto

Las tocofobias pueden ser primarias y secundarias. Las primeras se refieren a las mujeres que nunca han tenidos hijos, que desean sentir la emoción de tenerlos, pero que el miedo a sufrir y a no tener fuerzas y valor necesarios para dar a luz, les frenan frente al embarazo. Las secundarias se refieren a las mujeres que tuvieron una mala experiencia en un parto y evitan tremendamente pasar por la misma situación.

Una mujer con este miedo excesivo e irracional, suele tener pesadillas, dificultad para concentrarse, ataques de pánico, depresión, náuseas, y extrema ansiedad. Si llega a estar embarazada, su respuesta al parto es de angustia y de ansiedad. Necesitará apoyo de un especialista para que su bebé también no sufra. En algunos casos los médicos se sienten suficientemente convencidos a realizar una cesárea electiva. Hay casos incluso de mujeres que, por este extremo miedo al parto y al embarazo, deciden separarse de sus parejas. Otras llegan a omitirles sus miedos, alegando su incapacidad e imposibilidad para concebir.

Las mujeres que sufren tocofobia eligen no ser madres biológicas. Psicológicamente están convencidas de ello, al punto de no dejar que esta decisión afecte a su vida personal. Prefieren, muchas veces, elegir la adopción. Aún así, los especialistas aconsejan que pasen por un buen tratamiento para que vivan tranquilas con ellas mismas, y puedan ser buenas madres.